OPINION

Editorial: Transición


Luego de que Nicolás Maduro se negó a convocar a elecciones en Venezuela, el Parlamento Europeo reconoció a Juan Guaidó como el presidente de esa nación.

Luego de que Nicolás Maduro se negó a convocar a elecciones en Venezuela, el Parlamento Europeo reconoció a Juan Guaidó como el presidente de esa nación.

La decisión política es trascendental, sobre todo, para dar el respaldo a la gestión de Guaidó y brindar estabilidad a la región a fin de trazar la línea de trabajo que influirá no solo en ese país, sino en Latinoamérica.

El pronunciamiento del Parlamento Europeo se suma a los ya emitidos por otros estamentos como la OEA y el Grupo de Lima, además de países que expresaron su reconocimiento al gobierno de Guaidó.

La dictadura de Maduro ha ocasionado una vorágine migratoria cuyas repercusiones se sintieron con mayor fuerza en Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Brasil.

Los venezolanos desplazados atribuyen su situación de movilidad a la crisis humanitaria que existe en su país.

Por eso, la negativa de Maduro a convocar elecciones torna aún más crítica la situación del país de Bolívar.

La esperanza latinoamericana es que existan elecciones libres y democráticas, a fin de que sean los propios venezolanos los que solucionen sus inconvenientes con el respaldo internacional.

Ese apoyo que derivará de las demás naciones tiene por objetivo evitar que otros países acojan en abundancia a los venezolanos, que migran en situación de vulnerabilidad.

Por ahora, la ayuda internacional ya ha sido ofrecida. Solo resta que se materialice. Para el efecto, es necesario que de una vez por todas Guaidó convoque a comicios presidenciales.

Es necesario hacerlo cuanto antes, pues no es exageración decir que la vida de Guaidó o la de sus familiares está en riesgo, al menos mientras Maduro siga usurpando el poder.