OPINION

Editorial: Los Tipo C


Los Centros de Salud Tipo C que están a medias, lo seguirán de esa forma. Al menos por ahora.

Los Centros de Salud Tipo C que están a medias, lo seguirán de esa forma. Al menos por ahora.

La construcción de estas estructururas inició en 2014.

Han pasado cinco años y todavía esas obras son una quimera. Lo que es peor.

No hay ni siquiera una fecha tentativa para el reinicio de los trabajos.

El correísmo, en su ya conocido populismo, ofreció esa obra sin contar con los recursos suficientes para hacerlo.

Lo que es peor. Lo poco que tenían se lo repartieron sin dar lugar a la ejecución de esta tan necesaria obra.

Analicemos el contexto. Cerraron los subcentros. Anunciaron su repotenciación (eufemismo clásico del anterior régimen).

Le quitaron un pedazo de terreno al colegio Kléber Franco para ahí ejecutar uno de ellos (Subcentro Brisas del Mar).

A ese plantel lo dejaron sin patio y sin subcentro. Los pacientes de la zona norte y zona sur de Machala congestionan los otros subcentros cercanos y también el hospital Teófilo Dávila, porque encima, cerraron el centro de salud Mabel Estupiñán.

Es decir, todo el caos en materia de salud pública, que hoy tiene que afrontar a como dé lugar este gobierno es herencia del anterior régimen.

Lo que se debería hacer, al menos, mientras se terminan los otros dos subcentros, es reabrir el Mabel Estupiñán. Eso generará una descongestión del Teófilo Dávila y de otras casas de salud aledañas. Claro, es probable que ni para eso exista dinero.

Esperemos que la gestión desde lo local, la presión también de las personas responsables de hacerlo y la manifestación ciudadana, se hagan sentir, pues representan obras necesarias y urgentes para la población de sectores periféricos de la capital orense.