OPINION

Editorial: Venezuela


La república bolivariana de Venezuela vivió ayer una jornada que pasará a la historia. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de ese país, convocó a una masiva manifestación que se replicó en todo el país y frente a la multitud se autoproclamó presidente de esa nación.

Su valiente decisión llegó acompañada del reconocimiento de la comunidad internacional.


La república bolivariana de Venezuela vivió ayer una jornada que pasará a la historia. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de ese país, convocó a una masiva manifestación que se replicó en todo el país y frente a la multitud se autoproclamó presidente de esa nación.

Su valiente decisión llegó acompañada del reconocimiento de la comunidad internacional.

Como siempre, Bolivia fue la única nación que se negó a reconocer a Guiadó como presidente interino del país de Bolívar.

El hecho de que otros países, tras analizar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al igual que organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos, reconozcan al nuevo gobierno, abre el debate global.

Como era de esperarse, el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, reaccionó. Y su discurso, plagado de promesas y de refrescar la serie de dádivas y subvenciones que desde el régimen se otorga a un grupo de venezolanos, intenta deslegitimar el nuevo gobierno.

La decisión de Guaidó marca un revulsivo continental y global. Con él renace la esperanza de los venezolanos desplegados en el mundo, que dejaron sus familias, sus hogares, sus costumbres, para acudir a territorios lejanos en busca de mejores días.

El mundo no le puede fallar a Venezuela. Por ahora ya dieron el primer paso. Falta el definitivo, que permita que toda esta lucha, que no es de ahora, se cristalice en el destierro de la dictadura.

Lograrlo no será fácil, por eso es necesario un solo frente continental, unido, en la búsqueda de la paz y el bienestar en Venezuela.

Los venezolanos perdieron el miedo a la dictadura sangrienta, por eso, están decididos a recuperar a su nación de las manos de la izquierda que tanto daño le ha hecho a su gente.