OPINION

Editorial: Hospitales


Los zarumeños se quedaron con las ganas de poder tener contacto directo con la señora ministra de Salud, Verónica Espinosa, a fin de recibir respuestas claras en torno a cuál será la situación de su hospital y cuándo tendrán uno nuevo.

Los zarumeños se quedaron con las ganas de poder tener contacto directo con la señora ministra de Salud, Verónica Espinosa, a fin de recibir respuestas claras en torno a cuál será la situación de su hospital y cuándo tendrán uno nuevo.

Una vez más no les prestaron atención. Los dejaron olvidados. No quieren darles la cara.

Pero no solo los zarumeños quedaron así. Lamentablemente, al no llegar la secretaria de Estado, en Santa Rosa también se quedaron sin la oportunidad de exponer todas las necesidades que tienen en la casa de salud existente en esa localidad.

Sin embargo, el cantón que sí tendrá nuevo hospital es Piñas. En mayo será inaugurado ese nosocomio, según conoció Diario CORREO.

Esa casa de salud, esperemos, ayude a descongestionar la afluencia de pacientes de cantones cercanos como Zaruma, Portovelo, Balsas y Marcabelí.

Los hospitales se han constituido en una necesidad básica de los orenses. El anhelo es que sean adecuados y equipados de la mejor manera los que en la actualidad existen.

Es triste que en los hospitales públicos las falencias vayan desde el espacio (por ejemplo, las quejas por la falta de “camas” es constante), hasta la ausencia de personal médico suficiente para atender la demanda existente.

En ese rubro, es imperativo que el gobierno incorpore a más profesionales al sistema de salud pública.

Si lo hace, podrá contribuir a paliar la demanda que hay, pero además, también falta medicina, infraestructura, y atención de calidad.

Ojo, estos inconvenientes no son de ahora, sino más bien de siempre, pese a que el correísmo se esmeró en engañar a los ecuatorianos para decir que ha sido diferente.