CIUDAD

Gabriela Ulloa, una milagreña que cautiva el paladar de los machaleños


Gabriela Ulloa Fuentes, de 43 años, es una microemprendedora que junto a su madre se dedica a la venta de parrilladas al sur de Machala.

Hace 10 años, Gabriela junto a su familia optaron por dejar Milagro, provincia de Guayas, para radicarse en la capital orense.


Por Jonathan Altamirano*

Gabriela Ulloa Fuentes, de 43 años, es una microemprendedora que junto a su madre se dedica a la venta de parrilladas al sur de Machala.

Hace 10 años, Gabriela junto a su familia optaron por dejar Milagro, provincia de Guayas, para radicarse en la capital orense.

“Cuando llegué quedé sorprendida por las similitudes entre estas dos ciudades”, comenta al recordar aquellos tiempos.

El clima cálido, los vecinos extrovertidos y la seguridad del sector, permitieron que su adaptación en Machala fuera rápida.

Al principio se dedicó únicamente a las labores del hogar, hasta que la mayor de sus tres hijas le propuso abrir su propio asadero, a lo cual ella aceptó.

Las dudas rondaron en la cabeza de Gabriela puesto que era la primera vez que emprendía en un negocio.

“Pese a ello, la confianza y la fe en Dios nos dieron la fuerza para mantener el proyecto en marcha”, indica.

Desde entonces, de miércoles a sábado “Asaditos Gaby” abre las puertas a sus clientes en las calles Ambrosio Gumal y Buenavista.

Asados de carne, chuleta y costilla son los platos más solicitados del local. Choclos y chuzos también forman parte del menú.

Su hija encontró un nuevo empleo y tuvo que dejar el negocio. Su madre tomó el lugar y se convirtió en su nueva socia, manteniéndose unidas hasta el día de hoy.

ATENCIÓN AL CLIENTE

No solo los moradores del sector llegan al asadero a servirse sus platos favoritos, clientes de distintos puntos de la ciudad degustan la sazón de las milagreñas Fuentes.

“La atención que se brinda al cliente tiene la misma importancia que la comida que se prepara”, indica Gabriela.

La sonrisa en su rostro nunca falta al momento de dar la bienvenida a sus comensales, un trato cordial y basado en el respeto permiten que el cliente se sienta como en casa.

Se considera afortunada por tener la oportunidad de trabajar junto a su madre, “ella siempre me ha dado su apoyo y respaldo, ambas remamos hacia la misma dirección y esperamos que este año esté lleno de bendiciones tanto en lo laboral como en lo familiar”.

Sus dos hijas menores cursan la escuela y el colegio respectivamente. Su mayor anhelo es verlas en un futuro convertidas en profesionales y mujeres de bien.

“Son la inspiración que me motiva a seguir adelante y deseo acompañarlas en cada etapa de su vida”, comenta orgullosa.

FAMILIA

Gabriela confiesa que nunca descuidó su tarea como madre y esposa, se considera una mujer organizada y el tiempo que invierte en su negocio no tiene por qué afectar su papel en el hogar.

“La familia siempre será mi prioridad, no hay nada mas importante en mi vida”, agrega.

* Estudiante del tercer semestre de Comunicación de la Universidad Técnica de Machala.