NACIONAL

Los ostreros que bucean a puro pulmón en Playas


PLAYAS. Tres ostreros se preparan para iniciar su jornada de recolección.

PLAYAS GENERAL VILLAMIL.- Esa mañana, el destino de los ostreros es El Faro, sitio de buceo ubicado a pocos kilómetros de General Villamil, Playas.

Al llegar, mientras los buzos se alistaban para laborar, a unos 300 metros de la playa, en mar adentro, un buzo solitario se abre paso entre el furioso oleaje a bordo de una frágil balsilla.

Ambos, el buzo y su balsilla entre tumbos de olas y espuma se acercan a la playa El Faro.

Recuerdo que algunos historiadores refieren que los recolectores de la Spondylus arriesgaban sus vidas yendo tras esa concha, más preciada que el oro para nuestros pueblos precolombinos.

A orillas de El Faro, los ostreros empiezan a vestirse para laborar. Enfundan sus pies en botas o zapatos deportivos para protegerse de las rocas afiladas. Algunos utilizan trajes térmicos de buzo porque las olas, a veces son frías y casi siempre furiosas, pero la mayoría utiliza calentadores, abrigos y guantes, a más de un pico metálico o la clásica pata de cabra, fundamentales para arrancar a las ostras de las rocas marinas.

Entonces el chofer de la camioneta volverá para trasladarlos a Playas, con las ostras extraídas, y llevarlos específicamente a La Feria de las Ostras y otros sitios de comida, donde los buzos las venderán.

Esa mañana, mientras el puñado de ostreros de Playas se alistaban, atracó el ostrero solitario y conversé con él. Luis González, esmeraldeño de 46 años que emigró a Playas siendo un niño, cuando ya ejercía de ayudante de los buzos.

“En esa época en Data de Posorja había ostras en cantidad –manifiesta–, un buzo al día cogía de 30 a 40 docenas, eran ostras grandes ahorita se coge hasta las medianas. Están más y más en la profundidad porque nosotros buceamos solo a pulmón”, dice.

Cuenta que cuando en General Villamil Playas y sus alrededores el oleaje se pone fuerte, es difícil trabajar, entonces los buzos se trasladan a Manta o Esmeraldas tras oleajes mansos.

Curioso indago qué tiempo bucea en cada jornada de trabajo, aun con su cuerpo mojado y el saco con ostras a cuestas, me responde: “¡Dos horas!

César Vera, quien nació en Playas hace 55 años afirma que todos los buzos ostreros bucean a pulmón –sin tanque de oxígeno– hasta cinco o seis brazas de profundidad y durante un minuto y algunos hasta minuto y medio.

Eso sí descienden con el estómago lleno porque así logran una mayor resistencia, además es necesario mantener el cuerpo sano: cero tabaco y licor. Vera asegura que actualmente en General Villamil Playas existen unos doce ostreros.