SALUD

Intolerancia a la lactosa


La intolerancia a la lactosa se ha convertido en una enfermedad más común de lo que pensamos. Es habitual que en nuestro entorno escuchemos quejas sobre los problemas de salud que ocasiona, que, si bien no es una enfermedad grave, sus síntomas son bastante molestos. Antes de detallar qué te puede estar diciendo que sufres de intolerancia a la lactosa, veremos de qué trata esta enfermedad.

La intolerancia a la lactosa se ha convertido en una enfermedad más común de lo que pensamos. Es habitual que en nuestro entorno escuchemos quejas sobre los problemas de salud que ocasiona, que, si bien no es una enfermedad grave, sus síntomas son bastante molestos. Antes de detallar qué te puede estar diciendo que sufres de intolerancia a la lactosa, veremos de qué trata esta enfermedad.

¿Qué es?

La intolerancia a la lactosa tiene lugar cuando el cuerpo no produce una cantidad suficiente de la enzima lactasa. La lactasa es la responsable de descomponer la lactosa en dos azúcares más pequeños identificados como glucosa y galactosa.

Cuando tenemos poca lactasa en nuestro organismo, no descomponemos adecuadamente la lactosa en el intestino delgado. Al pasar al intestino grueso sin descomponer, las bacterias la fermentan y la transforman en gases y ácidos, ocasionando los incómodos síntomas.

Síntomas

Las personas que sufren de intolerancia a la lactosa pueden presentar uno o varios síntomas simultáneamente. Estas molestias se desencadenan tras la ingesta de la leche, sus derivados o productos que contengan lactosa. Estos son:

• Náuseas

• Dolor abdominal

• Hinchazón abdominal

• Sonidos abdominales o borborigmos

• Distensión abdominal

• Diarrea

• Gases

• Heces con olor fétido

• Pérdida de peso

• Estreñimiento por la disminución de la motilidad del intestino

Fuente www.muysaludable.sanitas.es