CANTONAL

Doña Inés, una mujer guerrera y de campo


Al caminar por la vía Pasaje-Cuenca, justo en la entrada de la parroquia Casacay, se pueden observar negocios de comida, ventas de frutas, dulces y más, que atraen a los transportistas.

Al caminar por la vía Pasaje-Cuenca, justo en la entrada de la parroquia Casacay, se pueden observar negocios de comida, ventas de frutas, dulces y más, que atraen a los transportistas.

Locales hechos de madera, caña guadúa, son acogedores para los turistas que hacen un descanso hasta llegar a su lugar de destino.

En una cuadra estaban unas cinco chozas, solo una estaba colorida de frutas frescas y jugos naturales.

Era el negocio de doña Inés Mosquera, mientras que las otras lucían abandonadas.

La señora, de 62 años, desde hace cuatro años sale temprano de su casa, porque a las 8:00 llega el trasporte en el que le venden las frutas.

Debe descargar y ubicarlas en los cajones, donde las exhibe a los conductores y en la noche, otra vez, debe cargar los productos para guardarlos en su domicilio.

“Antes las dejábamos aquí, pero teníamos perdidas, había gente que nos robaba y entonces por eso ahora debemos sacar y guardar para evitar más pérdidas”, dijo Inés.

Entre las frutas que venden están naranjas, mandarinas, mango, limón dulce, lima, zapote, guabas, sandía, piña y jugos naturales.

Los productos los compra pues no tiene fincas, solo arrienda tierras de frutas y cuando ya se escasea la producción en su parroquia, le toca comprar en Machala para no dejar de vender.

Por ejemplo, el ciento de mandarina está en $ 8, porque está escasa y vende a $ 12 el ciento.

“El año anterior no hubo mucha producción, ese es el motivo por el que los vecinos no salieron hacer sus ventas, lo poco que sus tierras produjeron nos vendieron para nosotros revender”, contó.

Una mujer orgullosa del campo, nació en la misma parroquia y ahí ha formado su familia, tuvo cinco hijos, su esposo hace 20 años falleció y desde ahí, a ella le ha tocado ser el soporte de su hogar.

En la actualidad vive con un hijo de 26 años, mientras que los otros ya tienen su familia y de vez en cuando la visitan.

Su rostro luce un poco cansado. Trabaja desde su niñez, pero ella mencionó que laborará hasta que Dios le dé vida.

Transportistas que viajan a Cuenca o vienen de allá hacen su parada para poder comprar los jugos naturales de doña Inés, que son 100 % puro jugo de la fruta sin químicos y el valor es de $ 0,50 el vaso y también botellas desde $ 1,00.

“Es bueno el jugo y las frutas que vende, porque son naturales, cuando pasamos por esta vía compramos para irnos refrescando”, dijo un turista.

“Nosotros vamos al paso y poder ir comprando las frutas que están en la vía es muy bueno, porque a veces viajamos lejos, felicito a la señora que ella con su trabajo se gana el pan de cada día” dijo Luis Flores quien viajaba a Santa Isabel con su familia de paseo.