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El Wuten, arte que conecta con la madre naturaleza


SANTO DOMINGO.- Richard Aguavil, de descendencia tsáchila, se siente identificado con el arte del Wuten, que le ha brindado la oportunidad de estar más cerca de la naturaleza. Para aprender esta técnica, comenta que viajó a Santa Elena, donde tuvo una preparación exhaustiva.

SANTO DOMINGO.- Richard Aguavil, de descendencia tsáchila, se siente identificado con el arte del Wuten, que le ha brindado la oportunidad de estar más cerca de la naturaleza. Para aprender esta técnica, comenta que viajó a Santa Elena, donde tuvo una preparación exhaustiva.

Indica que es un arte que puede ayudar a controlar las emociones en el cuerpo. “Hay personas que han recorrido un largo camino, han obtenido fama, pero después de un tiempo eso domina su espíritu y empieza un mal momento en la vida”, puntualiza.

A su criterio, “la naturaleza es un acto de lo que hemos hecho, es un reflejo, como dice el refrán: “Lo que sembramos cosechamos”. Esta parte del Wuten ayuda a comprender las bondades del aire, el agua, la tierra y el fuego. De esta forma, es posible, poco a poco, controlar las emociones, el miedo, el orgullo, la ira, el rencor y la tristeza, que es lo que más se debe dominar”.

Manifiesta que si el cuerpo siente ganas de llorar, lo más sensato y lógico para desahogar el espíritu es hacerlo, “pero hay muchas personas que no lo hacen”.

Para practicar esta técnica, Richard destaca que escoge un lugar en especial para conectarse con la naturaleza, poder sentir el aire que enseña libertad, así como la tierra la firmeza, el agua la fluidez y el fuego la luz o el valor de cada espíritu.