OPINION

Editorial: Jambelí


Crítica. Así está la situación en la isla Jambelí que en las últimas dos semanas ha sufrido los embates de la naturaleza, destruido viviendas, personas damnificadas y una comuna que pide a gritos la intervención gubernamental para evitar que este otrora paraíso se convierta en una zona inhabitable.

Ni los muros de escollera, construidos hace más de cuatro años, ni las labores de los comuneros que colocaron por sus propios medios saquillos a lo largo de la playa, impidieron que los fuertes oleajes afecte a la zona Norte y Sur del lugar.


Crítica. Así está la situación en la isla Jambelí que en las últimas dos semanas ha sufrido los embates de la naturaleza, destruido viviendas, personas damnificadas y una comuna que pide a gritos la intervención gubernamental para evitar que este otrora paraíso se convierta en una zona inhabitable.

Ni los muros de escollera, construidos hace más de cuatro años, ni las labores de los comuneros que colocaron por sus propios medios saquillos a lo largo de la playa, impidieron que los fuertes oleajes afecte a la zona Norte y Sur del lugar.

Esto ha causado que la llegada de turistas disminuya abruptamente. Si antes, por feriado de Navidad visitaban la isla unas cinco mil personas. En esta ocasión, el número no llegó ni a dos mil.

Esto, afectó directamente a propietarios de restaurantes, hoteles, comerciantes de alquiler de carpas, sombrillas, juegos, es decir, a todo el sector comercial de la playa.

Indirectamente, el estado actual en que se encuentra Jambelí también perjudica a Puerto Bolívar, porque los miles de turistas que se dirigen al principal balneario de la provincia, pasean y degustan los mariscos que se comercializan en el puerto orense.

Las pérdidas serían incalculables para el sector comercial y turístico de la provincia. Miles de personas tendrían que cerrar sus negocios, abandonar sus hogares, dejar todo atrás por la situación de peligrosidad en la isla. Puerto Bolívar dejaría de ser un lugar de paso, lo que obligaría a los propietarios de las marisquerías cerrar sus negocios.

Los comuneros exigen al Gobierno Nacional declare a Jambelí en emergencia y destine todos los recursos necesarios, que ejecute un proyecto definitivo que evite que el mar continué con la erosión de la playa y pueda garantizar la seguridad de los habitantes.