OPINION

Editorial: Cuestión de coherencia


El político Guillermo Lasso hizo una reaparición pública esta semana para cuestionar al Consejo Nacional Electoral (CNE).

El político Guillermo Lasso hizo una reaparición pública esta semana para cuestionar al Consejo Nacional Electoral (CNE).

¿Su preocupación? El mismo discurso desde que apareció en la escena política: El fraude.

Pero esta vez, acaso con la lección aprendida de los últimos comicios, se anticipó a decir que se avecina un “pavoroso” accionar del organismo electoral en beneficio de una organización política.

Como era de esperarse, sus quejas no tuvieron eco en ningún sector. Es decir, no reaccionaron los candidatos que están en proceso de inscripciones, tampoco en los organismos de vigilar el accionar del CNE, pero curiosamente, quienes replicaron sus declaraciones son aquellos que antes lo cuestionaron y profirieron en su contra una serie de epítetos, acusaciones y hasta difamaciones: Los correístas.

El sector correísta ha tenido el cinismo –nada raro en ellos, por cierto– de decir que los integrantes del CNE obedecen a un solo partido político, sin recordar que expresidentes del CNE no solo se afiliaron después a Alianza PAIS, sino que incluso hasta fueron ministros o colaboradores cercanos del expresidente Rafael Correa, como Miguel Simon, Domingo Paredes o Juan Pablo Pozo.

Lastimosamente, esto es solo un reflejo de los alcances que tiene el hambre de poder, y la decepción de hoy no contar con lo que antes tuvieron: el control absoluto de todo.

Y esa sed es las que los vuelve incoherentes y hoy aparecen para sacar a flote todo aquello que hoy dicen detestar pero que antes les parecía normal.

Sin embargo, eso tampoco es excusa para que los organismos pertinentes no revisen el accionar del organismo electoral.

El argumento del CNE no deja de ser válido: tienen menos personal pero hay más del doble de candidatos con relación al proceso electoral similar anterior, que fue en 2013.