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36 generaciones orenses educadas por Flor Pereira


Después de casi diez años jubilada, Flor Pereira dice que se merecía la jubilación luego de ser docente en la sección primaria de la escuela Minas Nuevas en Paccha, también en la parroquia Morales en Portovelo y en Machala, en la Unidad Educativa Manuel Encalada Mora.

Por: Giulian Espinosa*

Después de casi diez años jubilada, Flor Pereira dice que se merecía la jubilación luego de ser docente en la sección primaria de la escuela Minas Nuevas en Paccha, también en la parroquia Morales en Portovelo y en Machala, en la Unidad Educativa Manuel Encalada Mora.

Levantarse a las 5:30 para prepararle la comida a su familia e irse al trabajo para impartir clases fue su rutina durante 36 años, lo cual rememora con lucidez.

Considera que fue una experiencia que hoy la ve como cansada pero en aquella época era algo necesario para su labor.

Para ella, ser maestra fue una de las mejores cosas que le pudieron pasar, pese a que ejercer esa profesión nunca estuvo en sus planes. En realidad quería ser una arquitecta o actriz.

Una de sus creencias es que uno no siempre puede llegar a ser lo que uno quiere sino lo que se puede, que debemos acostumbrarnos y adaptarnos a eso, porque las cosas suceden por una razón. Confiesa que al inicio no le gustaba ser maestra, pero trataba de dar lo mejor de sí misma.

Después de su proceso de adaptación le gustó el ser profesora, compartir sus conocimientos y su tiempo con los niños, aunque no le terminaba de convencer su horario ajetreado que tenía fuera del trabajo por las diversas actividades en las que estaba involucrada.

Sabía que su labor era muy importante ya que de cierta manera los docentes incursionan y dan pautas a las siguientes generaciones para mejorar a la sociedad.

Ella trataba de tener un solo grupo, el de buenos estudiantes, trataba de buscar la manera especial en la que los escolares que asistían a sus clases lleguen a comprender y aprender el tema de la asignatura que daba en ese momento, además que siempre trataba buscar la manera de explotar sus habilidades.

Aunque recuerda todo, asegura que no quisiera regresar a esa época, porque actualmente se da todos los lujos o privilegios que pueda y quiera, el poder dormir más, viajar a donde quiera, el no tener preocupación o responsabilidad con alguien más que de ella y de su familia a la cual ayuda cuando la necesitan, el tener su libertad la ha hecho sentirse bien en su estado actual.

*Estudiante del tercer semestre de Comunicación de la UTMACH