OPINION

Editorial: Navidad


El mundo cristiano celebra la Navidad, la fecha en la que tras nacer Jesús, ciervos y pastores van a visitarlo en un pesebre de Belén.

La llegada del único hijo de Dios a este mundo es motivo de festejo planetario. Con el pasar de los años, el influjo comercial ha sido inevitable para esta fecha.


El mundo cristiano celebra la Navidad, la fecha en la que tras nacer Jesús, ciervos y pastores van a visitarlo en un pesebre de Belén.

La llegada del único hijo de Dios a este mundo es motivo de festejo planetario. Con el pasar de los años, el influjo comercial ha sido inevitable para esta fecha.

Ni la crisis económica que golpea al globo ha sido capaz de detener la vorágine de personas que buscan el mejor obsequio para esta Navidad.

En El Oro, el pago del décimo tercer sueldo ha sido clave para la reactivación de la economía.

Se agitó el comercio en la provincia, sin embargo, no en la medida esperada.

Recordemos que en El Oro la actividad agrícola es el principal motor económico, pero además, los altos índices de desempleo y subempleo derivan en que no todos tengan acceso al décimo.

Pero más allá de eso, el espíritu real de la Navidad es compartir, ya sea lo poco o mucho que tengamos.

Porque ese fue el principal mensaje que Jesús nos dejó en su paso por nuestro mundo y para ello, cada año debemos rendirle homenaje con gestos bondadosos de tal magnitud.

La solidaridad, el respeto, la confianza, la bondad y el amor son los principales sentimientos que afloran en nuestros corazones, a propósito del espíritu navideño.

Por eso, es importante la unión familiar y el regocijo de disfrutar junto a quienes queremos y nos quieren.

A su vez, quienes por distintas circunstancias no cuentan con un familiar cercano, eso no es impedimento para dejar de ser felices, porque la bondad de cada alma no encuentra condicionamiento alguno.