OPINION

Editorial Final de campeonato


Liga de Quito y Emelec juegan hoy la final del Campeonato. Los albos parten como favoritos, porque así empate sin goles igual será campeón.

Pero para los millonarios ganar en Casa Blanca (ahora llamado estadio Rodrigo Paz Delgado) no es nada extraño.


Liga de Quito y Emelec juegan hoy la final del Campeonato. Los albos parten como favoritos, porque así empate sin goles igual será campeón.

Pero para los millonarios ganar en Casa Blanca (ahora llamado estadio Rodrigo Paz Delgado) no es nada extraño.

Claro, este año no han podido imponerse en el escenario azucena. Perdieron en la primera ronda y empataron en la segunda.

Esta final tendrá solo afición local. La medida, aunque cuestionada, es saludable, sobre todo, para evitar cualquier tipo de incidente dentro y fuera del escenario deportivo.

Si Emelec es campeón, será, junto a Barcelona, el equipo con más títulos nacionales en la historia del balompié nacional, al sumar 15.

Pero si Liga es campeón, llegará a once coronas. Los albos no son campeones desde 2010. Los eléctricos serían bicampeones.

El árbitro será Luis Quiroz. El cuencano le dirigió cinco veces este año a Emelec. Ganaron los azules en tres oportunidades, un empate y una derrota.

A Liga, Quiroz le pitó seis veces este año. Cuatro veces ganó el elenco blanco, hubo un empate y una derrota.

Al margen de las estadísticas y los datos curiosos alrededor de este partido, esperemos que se desarrolle en paz, que el ganador sea contundente.

Y también esperamos que el arbitraje esté a la altura de las circunstancias, a fin de evitar sospechas o acusaciones que pongan en tela de duda el legítimo título de quien gane.

Lo que menos queremos es que el fútbol, un deporte que representa una sana distracción popular, también se contamine de corrupción, un cáncer que lamentablemente parece estar enquistado en nuestro país.