OPINION

Editorial: Crédito chino


Sostener el modelo político y económico, ejecutar el plan de gobierno ofrecido y, sobre todo, recuperar la popularidad, podrían constituirse en las principales razones por las que el presidente, Lenín Moreno, viajó hasta China a conseguir el suficiente dinero que hoy tanta falta le hace al país.

Sostener el modelo político y económico, ejecutar el plan de gobierno ofrecido y, sobre todo, recuperar la popularidad, podrían constituirse en las principales razones por las que el presidente, Lenín Moreno, viajó hasta China a conseguir el suficiente dinero que hoy tanta falta le hace al país.

Según él, los plazos y las cuotas son favorables para el país. Lo cierto es que no hay deuda favorable, porque deuda es deuda e igual se la tiene que pagar y somos nosotros, los ecuatorianos los que asumiremos eso a través de impuestos.

La situación es crítica. Es evidente la desesperación. La principal deuda del régimen de Moreno es el plan habitacional y todo apunta que el crédito solicitado es para emprender el programa Casa para Todos.

Lenín Moreno ofreció eso en campaña. Edificar las viviendas prometidas, por antonomasia, derivará en la generación de empleo. Claro, en lo que implica trabajar en construcción.

Sin embargo, aún así, es insuficiente. Todavía Lenín no cumple con las plazas de trabajo que prometió.

En enero comienza el programa Mi Primer Empleo a regir en las empresas con más de cien empleados.

La idea gubernamental es cubrir con lo ofrecido. Claro, materializarlo ha sido más tedioso de lo esperado.

Los pronósticos y las proyecciones de los expertos apuntan a que el 2019 será un mejor año con relación a este 2018, sin embargo, todo dependerá también de la estabilidad que alcance el régimen.

Para el siguiente año ya habrá autoridades titulares en cada espacio, además, estará listo el nuevo marco legal. Esperemos que por fin se concrete también el nuevo Código Laboral.

El país necesita reglas claras, también los inversionistas y por tanto, es urgente tener todo un marco jurídico estable para saber a qué atenerse.