SALUD

Ecografía de mama, ¿Qué es y para quién se recomienda?


Se trata de un tipo de prueba de toma de imágenes mediante ondas sonoras o ultrasonidos que se suele realizar para obtener información adicional a otras pruebas, como la mamografía -imágenes tomadas con rayos X- o una resonancia magnética del pecho -que emplea imanes y ondas de radio para obtener las imágenes-.

Se trata de un tipo de prueba de toma de imágenes mediante ondas sonoras o ultrasonidos que se suele realizar para obtener información adicional a otras pruebas, como la mamografía -imágenes tomadas con rayos X- o una resonancia magnética del pecho -que emplea imanes y ondas de radio para obtener las imágenes-.

Es un examen médico no invasivo -sin inyecciones ni agujas, es decir, sin generar dolor- y exento de riesgos para la salud de la mujer, puesto que no hay exposición a radiación.

Permite obtener imágenes en tiempo real para comprobar la estructura y el movimiento de los órganos y el flujo sanguíneo que circula por los vasos.

Salvo no aplicar cremas, lociones ni ningún tipo de productos en el pecho el día de la prueba, no es necesario ningún tipo de preparación especial.

Una vez que la mujer está tumbada boca arriba, el radiólogo aplica un gel frío en la mama, sobre el que se pasará un dispositivo manual para examinar el interior del pecho.

Al ser una evaluación complementaria a la mamografía, suele emplearse para tener más datos o información más detallada cuando se ha detectado un tumor en un examen de las mamas, los resultados de la mamografía son anormales o existe secreción del pezón transparente o con sangre.

Casos

Los especialistas suelen solicitar a una mujer que se realice una ecografía de las mamas en los siguientes casos:

Determinar las características de las lesiones de las mamas y su área.

Establecer si una anormalidad detectada en la mamografía es benigna o cancerosa.

Diferenciar entre las masas o los tumores no cancerosos con quistes -sacos con líquido- o fibroadenomas -tumores benignos sólidos-.

Guiar una aguja durante una autopsia de mama.

Detectar tumores pequeños que todavía no se han propagado hacia los ganglios linfáticos, aunque no permite ver todos los tipos de cáncer.

En el caso de las mujeres con mamas densas, cuyas lesiones mamarias son más difíciles de detectar con la mamografía.

prueba complementaria

La Sociedad Americana de Enfermedades Mamarias (ASBD, por sus siglas en inglés) recomendó en sus pautas emitidas en 2013 que se incluya una ecografía total de las mamas, además de la mamografía, en los protocolos de detección del cáncer en mujeres con mamas densas.

Las mamas densas son aquellas que presentan menor cantidad de tejido graso y más volumen de tejido no adiposo, lo que las hace más difíciles de evaluar con una mamografía convencional.

Como las mujeres con pecho denso tienen seis veces más posibilidades de desarrollar cáncer y éste es más difícil de detectar en este tipo de mamas, se recomienda incluir la ecografía de mamas en los exámenes rutinarios de este colectivo.

En general, a las mujeres con mamas densas, los médicos y los especialistas les aconsejan realizarse una autoexploración mensual del pecho, acudir a una revisión médica anual de las mamas y someterse a una mamografía digital por año a partir de los 40 años.

Fuente www.muysaludable.sanitas.es