SALUD

Mitos y verdades del blanqueamiento dental


En un escenario donde la mayoría de nosotros ya ha conseguido una higiene dental básica y hemos evitado que nuestras piezas dentales se rompan o se pierdan gracias a diversos tratamientos odontológicos, como los implantes, el blanqueamiento dental se ha convertido en uno de los procedimientos que más interés está despertando.

En un escenario donde la mayoría de nosotros ya ha conseguido una higiene dental básica y hemos evitado que nuestras piezas dentales se rompan o se pierdan gracias a diversos tratamientos odontológicos, como los implantes, el blanqueamiento dental se ha convertido en uno de los procedimientos que más interés está despertando.

mitos

Las pastas dentales blanqueadoras que pueden comprarse en cualquier tipo de establecimiento tienen escasa eficacia. Muy pocas pastas dentífricas blanqueadoras realmente contienen agentes blanqueadores.

Las recetas caseras como el bicarbonato de soda, limón y agua oxigenada no funcionan como blanqueantes dentales.

Las pastas elaboradas a base de fresas y la piel del plátano tampoco tienen efecto blanqueante, aunque, a diferencia de los anteriores métodos, no revisten ningún efecto secundario dañino.

El uso de agua oxigenada tiene escasa efectividad, porque necesita activarse, sea con luz o químicamente.

Verdades

Todos los tratamientos profesionales que se dispensan en clínicas odontológicas funcionan correctamente.

Todos los tipos de blanqueamiento siguen el mismo principio: la acción de un gel (peróxido de hidrógeno o carbamida) en diferentes concentraciones que penetra en el diente que es poroso (como una esponja) y se libera poco a poco en su interior.

Lo que sí produce el blanqueamiento dental es cierta sensibilidad dental una vez se ha aplicado. Pero esta sensibilidad es reversible y al cabo de los días de no usar el gel blanqueador, esta sensibilidad desaparece.

Fuente www.muysaludable.sanitas.es