OPINION

Editorial: Al borde de la quiebra


Rafael Correa tuvo en diez años el arte de devastar a la nación para los próximos tres siglos.

Rafael Correa tuvo en diez años el arte de devastar a la nación para los próximos tres siglos.

Sus populistas políticas públicas resultaron más caras de lo que constaba en el papel presupuestario.

Incumplir las responsabilidades con las transnacionales petroleras derivó en la pérdida de una serie de juicios en el exterior. El más reciente, el caso Chevron.

Es que electoreramente es fácil decir que las empresas internacionales se nos llevan todas las ganancias.

No obstante, el remedio resultó peor que la enfermedad.

Terminar unilateralmente los contratos, basados en una nueva Constitución que llegó tiempo después de los contratos ya firmados, representa una pérdida terrible para la nación.

Diario El Comercio reportó que el país tiene 36 procesos legales activos en instancias internacionales.

Son miles de millones de dólares los que están comprometidos y eso sepulta cualquier aspiración de superar el terrible momento económico que atraviesa el país.

Oxy, Burlington, Perenco, Ecuador TLC, son solo algunas de las deudas del país gracias a los ataques estomacales que sufrió el anterior mandatario.

Sus caprichos tienen a punto de quebrar al país, por las deudas, por los juicios, por los procesos, aparte de todo lo que se llevaron.

No podemos dejar que esto se quede así. Es momento de instar al gobierno de hacer pagar todo eso a los responsables.

Claro, es probable que algunos de los que están ahora entren también en ese saco, porque formaron parte del régimen anterior.

O sino, recordemos quiénes aparecían en la papeleta junto al expresidente Correa.

En ese sentido, no nos dejemos engatuzar. Al contrario. Con el cuento de regalarnos un bonito de $ 50 no podemos permitir que dejen endeudado al país de manera innecesaria para los próximos 300 años.