CIUDAD

El arte se toma los murales de Machala


Lo vemos a diario pero no lo observamos con atención. El arte urbano está presente en Machala con variados colores, formas y representaciones que se toman las muros de zonas céntricas y periféricas.

Jessica Ríos

Lo vemos a diario pero no lo observamos con atención. El arte urbano está presente en Machala con variados colores, formas y representaciones que se toman las muros de zonas céntricas y periféricas.

Semanas atrás, Jorge Manríquez, Javier H. M. Ruiz y artistas locales trabajaron por diez días en la fachada y paredes interiores de la escuela Francisco X. Trujillo para plasmar la obra “Manglares del Saber”.

Esta iniciativa contó con el respaldo de HERR Foundation, entidad con sede en Estados Unidos que apoya las manifestaciones artísticas.

Pero no todas las obras tienen patrocino, al menos un 90% de los murales ha sido concebido por autogestión y sobre todo por amor al arte y compromiso de los pintores.

En su rápido caminar los transeúntes no reparan en los elementos que componen cada mural. Los dibujos reflejan no solamente la creatividad del autor sino horas de meticuloso trabajo.

Los murales de la Feria Mundial del Banano fueron los primeros espacios en acoger las ideas y conceptos artísticos. Luego la iniciativa se fortaleció con el respaldo de otras entidades y dueños de viviendas que facilitaron sus paredes.

Cada vez se observa más paredes impregnadas con la visión de pintores y creativos que por espacio de cinco años han colaborado con la ciudad.

Jorge Manríquez, director de Bananart señaló que más de 100 artistas han participado en el proyecto tanto en la zona céntrica de Machala como en el barrio El Bosque, ciudadela Liliam María e inmediaciones del estadio 9 de Mayo.

El mural ubicado en la intersección de Rocafuerte y 9 de Mayo fue elaborado en 2016 con un fondo concursable del Salón de Junio.

“Fue la única ocasión en que contamos con un fondo de ese tipo. En un principio la Prefectura también nos apoyó pero luego ya tuvimos que buscar los recursos”, expresó.

“No es solamente pintar la realidad sino mundos imaginarios que tienen los artistas. Antes las obras no tenían título pero vimos que importante que tengan nombre”, mencionó.

Además desde el presente año, los murales forman parte de la propuesta Paisajes ancestrales “ un método que mediante el arte urbano acerca paisaje o flora y fauna de su lugar autóctono hacia la urbe”.

“Queremos crear incidencia en el turismo, hay unos 20 murales creados por artistas de Machala, Quito, Cuenca, Colombia, Estados Unidos, El Salvador”, mencionó.

“No es el típico paisaje, es una propuesta más moderna y contemporánea, se busca la abstracción, el surrealismo que son vertientes de la pintura con mucha efectividad e impacto”, expresó.

“El objetivo es rescatar nuestro origen, la realidad ancestral de Ecuador y los países andinos que tienen una cosmovisión marcada por su cultura pero que se pierde con la globalización”, dijo.

“A la gente le gusta, respeta su cultura ancestral pero falta una política cultural. No tenemos museos o galerías de arte, centros culturales para el encuentro de artistas”, acotó.

Manríquez considera que la empresa privada debe sumarse a esta causa pues la gestión de los artistas “es un voluntariado” pero se requiere de insumos y materiales de mayor calidad.

El gestor cultural cree importante también protección de las obras para evitar su deterioro o destrucción. Si bien todos los murales de la ciudad no pertenecen a la iniciativa de Bananart forman parte de una expresión cultural que debe ser conservada.