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Desde hace varios años los huertos son una estrategia para producir un alimento propio



(LRP).- Un huerto es un lugar donde cultivamos: hortalizas, verduras, legumbres o incluso árboles frutales para obtener un beneficio. También está definido como una forma de cultivo en la que se aprovechan los recursos de la forma más natural posible y evitando dañar a la naturaleza.

Para un huerto no se necesita tener un terreno amplio, basta un espacio pequeño de 80 centímetros de largo y 40 de ancho, aquí se puede sembrar varios tipos de: lechuga, rábano, brócoli, remolacha, apio y perejil.

Para sembrar papas, por ejemplo, se puede utilizar neumáticos viejos. En lugar de acumularlos en una terraza o bodega, se puede colocar tierra y producir alimentos. Asimismo, si existe una pared en casa que esté desocupada se puede armar una estructura vertical. Una opción es usar tubos PVC. Se hacen dos agujeros en cada tubo y se coloca tierra y semillas.

En los terrenos de la fundación “San Vicente de Paúl”, donde se encuentra el comedor que lleva el mismo nombre, se cultivan varias plantas que son indispensables para la alimentación de las personas de la tercer edad, que de manera gratuita se alimentan a diario.

Según Yorvi Moreno, presidenta de la Fundación “San Vicente de Paúl”, este huerto tiene cerca de un año. Para esto contaron con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Entre los productos que se cultivan son: albahaca, tomate, culantro, pimiento, ruda, sábila, yerbaluisa, toronjil, romero, moringa, etc.

Las plantas son cuidas por parte de las personas de la tercera edad, que habitan en la fundación. Entre los cuidados son que no estén otros montes que no son parte del cultivo, riego de las plantas, insecticida natural para las plagas, entre otros.

Moreno manifestó que esto les ayuda bastante en la comida, porque no siempre tienen los productos para cocinar y, a través del huerto se ayudan. La cosecha se da cada tres meses y luego se vuelve a sembrar.

Origen de los huertos

Durante la Segunda Guerra Mundial, en Estados Unidos comienza a usarse esta forma de cultivo en las ciudades, y se llegan a consumir hasta un 40% de alimentos procedentes de los huertos urbanos. Pasan a denominarse “Victory gardens” o War gardens”. Se habían convertido en indispensables ya que durante las dos grandes guerras muchos países europeos no se podían permitir depender de las importaciones y había que asegurarse el alimento.

Estados Unidos, Alemania o Reino Unido usaban gran variedad de terrenos para este tipo de cultivo urbano, como campos de fútbol o parques y jardines, acompañándolo de propaganda para fomentar su uso. A partir de los años 60 vuelven a resurgir, pero ya de la mano de movimientos ecologistas y de rechazo al sistema.

¿Qué debe tener en cuenta,

al empezar un huerto en casa?

1.- Busca los rayos del sol

Para empezar, no te preguntes dónde se verán mejor las plantas, sino donde tendrán más posibilidades de crecer. observa bien el lugar donde quieres poner el huerto.

Para que crezcan la mayoría de los vegetales, lo ideal es tener unas buenas seis horas de luz solar. Ten en cuenta que si la zona tiene mucho sol, tampoco es bueno, pues corres el riesgo de que se quemen las hojas de algunas plantas.

2.- Macetas con huecos y altura

Una vez que ya has elegido el lugar “perfecto” busca los recipientes en los que vas a plantar. Evita los potes sin agujeros; tus plantas necesitan que corra el agua. También necesitan una buena profundidad para que las raíces puedan crecer. la maceta debe ser adecuada para el tipo de planta, pues no todas tienen la misma raíz ni crecen de la misma forma.

Según el sitio Facilísimo.com, con recipientes entre 7 y 15 centímetros de profundidad se puede plantar casi todo, debido a que “las raíces no necesitan mucho espacio si tienen suficiente agua, aire y nutrientes”.

3.-Piensa en la tierra

No asumas que con tirar unas semillas de calabaza sin pensar en la tierra vas a tener una excelente cosecha para el otoño”.Las plantas necesitan de una cama rica en nutrientes. El blog Vidanaturalia aconseja combinar varios tipos de abonos o sustratos, debido a que cada uno tiene características particulares con aplicaciones específicas.

“Elegir mal el sustrato es una de las principales causas por las que pueden aparecer todo tipo de problemas a la hora de empezar a cultivar nuestro propio huerto urbano”, se lee en el blog.

4.-Semillas o brotes

Si no eres un experto de la jardinería (y quieres ver resultados más rápido) quizás lo mejor sería sembrar los brotes directamente.

Esto no se puede hacer con algunas hortalizas como la zanahoria o el nabo, pero las lechugas, tomates o cebollas, puedes adquirirlas en brotes. A la hora de sembrar estos brotes, en Facilísimo.com advierten de no estropear las raíces, por lo que aconseja hacer un agujero lo suficientemente grande.

“Después presiona ligeramente el sustrato de alrededor de la planta y riega con una regadera”, aconsejan.

5.-Que no falte el agua

Este es un tema que quizás no se le da la importancia que merece. No todas las plantas requieren de la misma cantidad de agua ni se les puede regar de la misma forma. Unas precisan que se les rocíe las hojas y otras que solo se rieguen las raíces. Por ejemplo, los tomates necesitan mucha agua, pero les gusta estar un poco secos entre riego y riego.

6.-Fertilizantes

No solo del agua viven las plantas. Necesitan fertilizantes. Los más recomendados son los fertilizantes balanceados, pues son buenos tanto para las flores como para los vegetales.

Estos fertilizantes se les conocen como abonos NPK y tienen nitrógeno, fósforo y potasio. Estos son los tres compuestos que deben estar presentes en la tierra para que las plantas se alimenten y construyan sus tejidos.

7.-Plagas

Las plantas tendrán visitantes; todo es cuestión de saber detectar a tiempo si se trata de amigos o enemigos. Los pulgones, insectos de la familia de los hemípteros, son una mala señal. Estos animalitos son unos parásitos que pueden acabar con tu proyecto verde.

Mientras que las mariquitas o las abejas son tus mejores aliados. Uno de los platos favoritos de las mariquitas son estos pulgones, así que son excelentes insecticidas naturales. Por último, piensa en lo que quieres sembrar, empieza con lo que más te interese o guste, porque así aumentas las probabilidades de perseverar en el cultivo casero.