OPINION

EDITORIAL: Entre la demagogia y la realidad


El salario de los comunicadores sociales es otro tema que por ahora está en análisis al interior de las instituciones estatales.

El salario de los comunicadores sociales es otro tema que por ahora está en análisis al interior de las instituciones estatales.

Durante el régimen de Rafael Correa, con la intención de generar un pensamiento quizás afín hacia él por parte de quienes ejercen la comunicación social, ya sean periodistas, presentadores, entrevistadores, etc., generó un marco legal en el que prácticamente duplicó mediante una tabla salarial, el sueldo de las personas inmersas en la comunicación.

La intención original de esta decisión demagógica, bajo ningún concepto fue lograr salarios justos para los periodistas, pese a que resulta ser un imperativo.

Esa medida, más bien, tuvo un efecto boomerang, no en los medios de comunicación, sino, lamentablemente, en los propios comunicadores sociales, especialmente en los nuevos, en aquellos que sin experiencia laboral alguna y que recién salen de las aulas universitarias con conocimientos frescos, tristemente, no encuentran una oportunidad laboral, porque el sueldo básico para ellos es considerado alto, con relación al de cualquier otro trabajador.

Si el expresidente Correa en realidad quería generar un marco legal para dar a la ciudadanía salarios dignos en todos los niveles y ámbitos, ¿Por qué el salario general básico unificado no lo duplicó también y más bien, tenía bochornosos aumentos de $ 4 y hasta $ 10 como máximo?

Es que la distancia entre el salario básico y el salario básico de los periodistas es ridículamente abismal.

El salario básico unificado está en $ 386 y el de los periodistas en $ 920. Esa es la gran diferencia.