OPINION

EDITORIAL: Las dudas intactas


La repatriación de los cuerpos de los integrantes del equipo periodístico de diario El Comercio, Javier Ortega, Efraín Segarra y Paúl Rivas, además de la pareja ecuatoriana Óscar Villacís y Katty Velasco, asesinados en manos de un grupo disidente de las Farc liderados por alias “Guacho”, no representa, bajo ningún concepto, el último capítulo de esta historia, por el contrario, las dudas están intactas.

La repatriación de los cuerpos de los integrantes del equipo periodístico de diario El Comercio, Javier Ortega, Efraín Segarra y Paúl Rivas, además de la pareja ecuatoriana Óscar Villacís y Katty Velasco, asesinados en manos de un grupo disidente de las Farc liderados por alias “Guacho”, no representa, bajo ningún concepto, el último capítulo de esta historia, por el contrario, las dudas están intactas.

Y más allá de la connotación política, que no deja de ser menos importante, también está muy latente la preocupación en torno a la seguridad nacional.

Estas dudas las sintetizaremos en las siguientes interrogantes: ¿Cuál es la garantía que tenemos los ecuatorianos de que hechos como estos no se repetirán en la frontera norte?; ¿Si supuestamente la tortura no era una práctica habitual de estos narcoterroristas, por qué lo hicieron aparentemente de esa forma con la pareja ecuatoriana?, ¿Cuáles son los restantes grupos narcoterroristas que operan en la frontera colombo-ecuatoriana?, ¿Quién permitió su asentamiento en territorio nacional?, ¿Hasta dónde llegan sus tentáculos que les permitieron invisibilizarse durante al menos un año entero?

Y quizás las respuestas a esas preguntas estén en el propio “Guacho”, o a lo mejor él nunca hable, en caso que lo atrapen con vida, por eso, es imperiosa la necesidad de lograr un trabajo conjunto entre los gobiernos de Ecuador, Colombia, México y Estados Unidos, con el acompañamiento de la comunidad europea, para no dejar ni un solo cabo suelto, claro, si es que les interesa a las autoridades realmente esclarecer estos casos.