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Dr. Wilson Llorente Franco Cruz (+): Una vida dedicada a servir al prójimo


Pesar por fallecimiento del Dr. Wilson Franco Cruz


Wilson Llorente Franco Cruz cumplió el pasado 1 de abril 91 años de edad de una vida dedicada al servicio de los machaleños, desde distintos ámbitos. Ayer dejó de existir el caballero que dejó un legado de solidaridad.

Hijo de José Ignacio Franco Rosales y de Enma Cruz Murillo, el Dr. Wilson Franco Cruz nació el 1 de abril de 1927. Habitó en la tradicional vivienda situada en las calles Bolívar y Nueve de Mayo, en la capital orense.

Estuvo casado con María Elena Robles (+), con quien procreó a sus hijos Wilson, Kléber y María Elena Franco Robles.

Sus hermanos fueron Edison, Fulton, Milton, Kléber, Danilo y Juvenal Franco Cruz. En casa siempre compartió especial afecto como hermano con el poeta Kléber Franco Cruz, autor de la letra del himno popular de la ciudad “Machala, Amor y Esperanza” de quien lo recordó como joven apasionado por la escritura de versos y poemas.

En la escuela fiscal “Simón Bolívar” desarrolló sus estudios primarios, mientras que en el Colegio Nacional Mixto Nueve de Octubre estudió la secundaria. Fue en la Universidad Estatal de Guayaquil donde alcanzó la profesión de médico.

Legado de servicio

El doctor Wilson Franco Cruz desempeñó distintos cargos en la vida pública. Fue Oficial Mayor en la Gobernación de El Oro, técnico del Departamento de Bacteriología del Instituto Nacional de Higiene “Leopoldo Izquieta Pérez” de Guayaquil; así como ayudante de cátedra de bacteriología de la Universidad de Guayaquil, mediante concurso.

Fue docente de biología en el colegio técnico “Simón Bolívar”, de Guayaquil, además de médico tratante de la Clínica del Seguro de Machala (1961-1970).

También ejerció las funciones de Alcalde de Machala (1963-1966). “Trabajé en armonía. Hice lo que pude por la ciudad: el Centro Escolar Luis Amando Ugarte, para 1.000 niños; instalación de cuatro kilómetros de redes domiciliarías para llegar con el servicio de agua potable; el servicio de energía eléctrica lo dotaba caóticamente el Departamento Municipal de Luz, por lo que con la ayuda del entonces Prefecto de El Oro, Alejandro Castro Benítez, fundamos con una inversión de 12.5 millones de sucres la Empresa Eléctrica de El Oro”, destacó, en vida, sus logros.

Fue Director de la Clínica Santa María Machala (1960-1965). Fundó y fue primer presidente y gerente de la Empresa Eléctrica de El Oro (1966-1968), además, fue Jefe Provincial de Salud de El Oro (1970-1972), cargo ganado por concurso realizado en Guayaquil.

Entre los cargos que desempeñó, también consta que fue Director del Hospital “Teófilo Dávila” de Machala por tres ocasiones, médico tratante de esa casa de salud desde 1973; fundador y primer presidente de Solca Machala (1979-1992), así como presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Medicina Deportiva (1975).

Fue presidente de Mutualista El Oro (1996), de la Junta Provincial de la Cruz Roja en El Oro (desde 1976).

En el año 2001, recibió un homenaje por cumplir 25 años de funciones como presidente de la Cruz Roja Provincial de El Oro, en el que recibió acuerdos y condecoraciones por parte del Congreso Nacional, instituciones públicas y privadas de la provincia, tales como la Alcaldía, Consejo Provincial, Casa de la Cultura, etc.

Fue designado como el Mejor Ciudadano de Machala (2002), por parte del Cabildo local, así como desde 1962 hasta la actualidad se desempeñó como médico Ad Honorem, médico por concurso y director del hospital Teófilo Dávila.

En 2003 fue homenajeado por parte del Congreso Nacional, a través del Colegio de Médicos de El Oro; en octubre de 2004 recibió un homenaje de parte del Colegio de Médicos del Guayas, por cumplir 50 años de Bodas Profesionales, con la presencia del doctor Alfredo Palacio, vicepresidente de la República de la época.

El Directorio de Solca le rindió un homenaje en 2007, poniéndole su nombre al hospital oncológico “Dr. Wilson Franco Cruz”.

La Cruz Roja Provincial de El Oro, en 2011, le rindió un homenaje por sus años de servicio entregados a la institución, en calidad de presidente por 35 años.

“Nunca sentí cansancio en el cargo. Al contrario, siempre tuve satisfacciones y alegría por servir al pueblo, aunque los recursos económicos fueron escasos con el paso de los años creamos el Banco de Sangre y Equipo de Rescate en la Cruz Roja”, rememoró, en vida.

“Acepto lo que la vida me ha dado, mi esposa María Elena Robles de Franco y mis tres magníficos hijos: Wilson, Kléber y María Elena Franco Robles, mis nietos y bisnietos. Agradezco a mis coterráneos pidiéndoles que sean unidos que tengan amor y trabajo a la ciudad para que siga progresando”, sostuvo.