CIUDAD

Compra de uniformes a última hora


Los padres de familia, ayer estaban apurados por adquirir uniformes para sus hijos y que los mismos estén listos para el inicio de clases.

(JACH).- Los padres de familia se preocuparon por matricular a sus hijos en los diferentes establecimientos educativos; sin embargo, la falta de liquidez ha hecho que la adquisición de uniformes quede para el último.

El equipo periodístico de Diario CORREO recorrió los diferentes locales comerciales y puestos de ventas de uniformes confeccionados; por lo que, se pudo obtener información de primera mano sobre el tema. Es así que la mayoría de personas coincidieron en que el problema radicaba que no había dinero para comprar lo necesario y que niños, niñas y jóvenes estén listos para volver a las aulas escolares.

Uniformes

La oferta de uniformes confeccionados se multiplicó en las últimas dos semanas; es así que existen diversos sitios de expendio en el casco central de Machala. Es así que quienes deseen proveerse de este tipo de mercadería puede acudir y visitar los mismos en los sectores que comprenden desde la calle “Juan Montalvo” hasta la “Guayas” y de la “Sucre” hasta la Olmedo.

Precio

De acuerdo a la investigación de mercado realizada, se conoce que los precios fluctúan de acuerdo al comerciante. Unos venden más barato que otros; por lo que, la compra dependerá del cliente.

CRITERIOS

Vicente Vásquez, padre de familia:

“La falta de dinero me impidió comprar antes los uniformes; por lo que, recién cancelaron la quincena y logré adquirir todo para que mis hijos puedan ir a clases. También he tenido que hacerles meter algunos centímetros a la ropa para que les quede bien”.

Jeniffer Martínez, madre de familia:

“Los uniformes están caros. La semana compré un pantalón a 10 dólares y ahora cuestan 16. En un a semana subieron mucho. También es cierto que es más barato que mandarlos a confeccionar; pues, sólo la costura cuesta 15 dólares y ahora la tela”.

Walter Orellana, padre de familia:

“En realidad no se a qué precio están vendiendo en otra parte. Llegué con mis hijos a este puesto y compré los pantalones a 15 dólares cada uno y las camisas 10. Ahora, espero que ya estén listos para que empiecen sus estudios en el presente año lectivo”.