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Empanadas de viento es un arte que se deleita


La preparación de empanadas es muy fácil, dependiendo de la práctica.


Jorge Arias Chiriboga.- Degustar una empana de viento es un deleite al paladar. Sentir lo crujiente de la masa frita hace que ésta se convierta en un arte culinario que no muchas personas saben hacerlo.

En la provincia de El Oro hay un típico lugar donde se puede encontrar y saborear una empana con queso, producto que por ser infladitas también se las denomina de viento, y ese sitio es conocido como La Iberia, parroquia que está dividida por el río Jubones; por lo que, en su sector pertenece al cantón El Guabo y el otro a Machala.

En la vía principal, que es la Panamericana, a ambos lados, se encuentran varios puestos de ventas de este tipo de bien de consumo que tiene un aspecto agradable y de sabor exquisito. Justo allí es donde las amas de casa se convirtieron en emprendedoras, para ayudar con el sostén del hogar. De esa forma, en los costados se fueron montando caramancheles y paulatinamente se extendieron para ofertar las conocidas empanadas con queso (empanadas de viento).

Empanadas

Las empanadas de viento fritas llevan relleno de queso y se sirven espolvoreadas con azúcar. La combinación de queso derretido con cebollitas y masa frita crujiente espolvoreada con azúcar es deliciosa.

Podemos decir que son sabrosas en el desayuno o brunch y también para el cafecito de la tarde. Son fáciles de preparar, lo más importante es sellarlas bien para que el queso no se escape; por eso, se las sella con los dedos, doblando y torciendo la masa. Todo es cuestión de práctica.

Conocimiento

La preparación se comparte de padres a hijos; así como entre amistades. Lo cierto es que algunas personas las elaboran para compartir en familia y otras para comercializarlas.

Lastenia Rubio Encarnación tiene 48 años de edad, de los cuales unos 10 los ha dedicado a la preparación de dicho bien de consumo. Ella se vio en la necesidad de ayudar en el hogar y no le quedó otra opción que aprender y vender este tipo de empanada que tiene mucha demanda.

La mencionada ama de casa dijo que ella no sabía preparar estas empanadas; sin emabargo, le tocó ver cómo lo hacían sus vecinas y amigas. Fue así que practicó mucho hasta lograr experticia en la elaboración de la masa y darle el sabor delicioso que tanto le gusta a los consumidores.

María Chamba Macas cuenta con 48 años de edad, de los cuales unos 20 años ha venido elaborando esta exquisitez que es muy apetecida por los viajeros, especialmente.

Ella contó que había estado trabajando donde una señora que, justamente sabía preparar esta clase de empanada de viento y se puso a observarla, para luego ir practicando hasta lograr su cometido y volverse emprendedora ofertando este tipo de golosina.

Gastronomía

Es de destacar que La Iberia se ha convertido en un lugar de paso de turistas que viajan al norte y sur del Ecuador e igualmente de otros países vecinos; pues, el puente sobre el río Jubones es la única forma de pasar para llegar a los destinos que buscan los viajeros. Justamente son ellos los que hacen paradas en cualquiera de esos lugares o locales donde ofertan las empanadas de viento; por lo que, dicha parroquia es conocida en el mundo gastronómico del país.

Demanda

De acuerdo a las estadísticas y versiones de las emprendedoras, se conoce que el consumo de las empanadas de viento se incrementa en invierno; por lo que, en cada local se expenden entre 100 a 150 unidades cada día. Sucede lo contrario en verano; ya que, el sol y el calor hace que la demanda se reduzca a unas 40 a 60 unidades diarias.

Las personas que elaboran dicho producto, en La Iberia, son mujeres y éstas van enseñando a sus hijas a preparar este tipo de golosina que gusta a muchos, especialmente cuando están calientes y espolvoreadas con azúcar.

Ingredientes

La cantidad de ingredientes que se ponen es de acuerdo al número de personas que degustarán las empanadas.

1 libra de harina de trigo.

1 cucharadita de polvo de hornear o huevo.

1/4 libra de mantequilla

3 rama de cebolla blanca.

1/2 libra de queso fresco.

azúcar al gusto.

sal al gusto.

agua fría al gusto.

Preparación

1) Preparar la masa mezclando la harina con el polvo de hornear, agregar la mantequilla y el agua fría hasta formar una masa compacta.

2) Dejar reposar media hora.

3) Amasar y extender con un rodillo sobre una mesa enharinada.

4) Formar discos, poner en el centro cebolla blanca picada y el queso desmenuzado.

5) Cerrar los bordes con los dedos.

6) Freír en abundante aceite de 170 grados C.

7) Sacar de la sartén y espolvorear con azúcar.