SALUD

¿Qué alimentos fortalecen el sistema inmune?


Con la llegada del invierno, nuestro organismo tiene que enfrentarse a más adversarios: las bajadas de temperaturas, la contaminación, los cambios de horario, la mala alimentación; sumado a otros factores como la falta de sueño, consumo de fármacos, aumento de estrés, el sedentarismo o el tabaquismo. Todo esto hace que nuestro organismo se debilite.

Con la llegada del invierno, nuestro organismo tiene que enfrentarse a más adversarios: las bajadas de temperaturas, la contaminación, los cambios de horario, la mala alimentación; sumado a otros factores como la falta de sueño, consumo de fármacos, aumento de estrés, el sedentarismo o el tabaquismo. Todo esto hace que nuestro organismo se debilite. Por eso, reforzar nuestro sistema inmunológico es clave para evitar virus, bacterias o infecciones que lo ataquen. La nutricionista del Hospital Vithas San José de Vitoria, Leila Pérez, confía en los alimentos para superar estas adversidades, afirmando que “si el cuerpo recibe los nutrientes requeridos, está en condiciones de levantar barreras y protegerse más contra las enfermedades típicas de esta época del año. Hacer una alimentación saludable, lo que implica variedad, correcto aporte de energía, un alto consumo de alimentos frescos, junto con las dosis adecuadas de ejercicio físico, descanso y control del estrés, son las claves para mantener en condiciones nuestro sistema inmunológico”.

Por lo que, ¿cómo hay que fortalecer el sistema inmune? La solución no puede ser más sencilla, “hay que retomar la dieta mediterránea, hidratarse correctamente, consumir más frutas y verduras, así como más pescado, dormir el número de horas suficientes, evitar el tabaco y el alcohol y realizar actividad física”, señala la responsable del grupo de nutrición de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Guadalupe Blay.

Dieta mediterránea para mejorar el organismo

Nuestro organismo está expuesto constantemente a la posible invasión de microorganismos patógenos, como virus, bacterias, hongos, etc., que pueden llevarnos a enfermar. Gracias a que el cuerpo humano dispone de un sistema inmune altamente sofisticado, podemos hacerles frente. Desde el punto de vista de la nutrición, el buen estado del organismo es decisivo para tener buena salud y la dieta es uno de los principales factores externos que puede afectar a nuestras defensas. “Es importante que el aporte de energía sea el correcto, ni por encima ni por debajo de nuestras necesidades; tanto el aporte excesivo de energía como las dietas de muy bajo valor calórico afectan la capacidad del sistema inmunológico de combatir las infecciones”, afirma Pérez.

Para mantener nuestro sistema inmunológico fuerte, uno de los puntos más importantes para lograrlo es que el régimen alimenticio contenga todos los grupos de la pirámide alimenticia, hay que pensar en el conjunto y no atribuirle propiedades especiales a unos alimentos u otros. Por lo que nuestra alimentación, según Blay debe componerse de:

Dieta mediterránea: frutas, verduras, pescado azul, aceite de oliva, frutos secos, legumbres.

Vitaminas: Especialmente la A, B, C y E, mantienen en buen estado las células que recubren el interior de las células respiratorias, protegiéndolas de virus y de los agentes tóxicos medioambientales.

Miel, ajo, cebolla, frutos rojos y setas.

Además, Pérez añade que “también deben estar presentes los cereales integrales, los lácteos bajos en grasa, las carnes magras y los huevos”.

El número de raciones que debemos tomar de cada grupo habrá que adaptarlas a la edad, el sexo y la actividad física de cada persona, aunque a modo general, la mayoría se pueden consumir con una frecuencia diaria y semanal. Según Pérez, los alimentos que debemos consumir a diario son: “Frutas y verduras (5 raciones por día, 3 de fruta y 2 de verdura, al menos 1 ración crudas); aceite de oliva, como la grasa por excelencia de la dieta; cereales integrales, varias raciones al día (adaptadas a la necesidad de energía); y los lácteos, de 2-4 raciones al día”.

Mientras que los que debemos alternar con frecuencia semanal son principalmente los alimentos proteicos, tanto de origen animal como vegetal, para los cuales las recomendaciones serían: “Consumir más pescado que carne a lo largo de la semana, elegir principalmente carnes blancas en lugar de rojas, alternar entre el pescado blanco y azul e introducir huevos a lo largo de la semana”, concluye la nutricionista de Vithas.