OPINION

La mesa servida


En la próxima oportunidad en la que nos convoquen a encolumnarnos democraticamente, hay que solicitar que antes de concurrir a las urnas, nos concedan el tiempo de meditar y luego de consignar el voto, otro tiempo igual que nos permita reflexionar acerca de si la decisión tomada estuvo bien o estuvo mal, porque hay personas que dudan hasta de su propia conciencia.

En la próxima oportunidad en la que nos convoquen a encolumnarnos democraticamente, hay que solicitar que antes de concurrir a las urnas, nos concedan el "tiempo de meditar" y luego de consignar el voto, otro tiempo igual que nos permita reflexionar acerca de si la decisión tomada estuvo bien o estuvo mal, porque hay personas que dudan hasta de su propia conciencia.

Para los que aún siguen indecisos o arrepentidos, les recuerdo que el voto Sí, fue una protesta, fue el voto lleno de indignación y rebeldía por los diez años de populismo irresponsable generado en los abusos y arbitrariedades de Correa. Fue un voto para pedirle al presidente Moreno que asuma su responsabilidad histórica, disponiendo en primer lugar, "que se vayan todos", partiendo de la premisa, que no fue un voto contra Correa ni a favor de Moreno y Alianza País, fue la decisión soberana de que cambie la forma de gobernar y se "sacuda" de los que piensan que van a seguir con el mismo cuento del "correismo".

El voto No corresponde a los ciudadanos que se dejaron impactar por la "máquina de lavar cerebros" que implementó el equipo de asesores de Correa utilizando la "ley mordaza" y los medios de comunicación incautados. Recuerden que "las sabatinas" fueron horas interminables de insultos, ofensas, odio y demostración de graves complejos de inferioridad.

Existen personas que consideran que la cantidad de votos por el No, representa un gran triunfo político de Correa, porque "el pobrecito" ha luchado "solito" contra todos. Eso no es verdad, son los coletazos, no de una persona, sino de todo un gobierno que engañó diez años al pueblo. Que bueno sería preguntarles a los que votaron No, si estarían de acuerdo que Correa sea nuevamente presidente.

El pueblo fue a las urnas y votó Si, ahora hay que cuidar que a esa voluntad popular no le vaya a salir papá y mamá y quieran apropiarse del mandato para usufructuar politicamente de él. Señor licenciado Moreno, ahora es el pueblo el que le deja "la mesa servida". A usted lo juzgará la historia.