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En Huaquillas: Delincuencia tiene en zozobra a habitantes de la Ciudadela “Manuel Aguirre Piedra”


¿Dónde están las autoridades?, ¿Dónde está la Policía?, son las preguntas que se hacen las pocas personas con discapacidad que viven en esta Ciudadela, que a decir de los propios moradores se ha convertido en “tierra de nadie” producto de la presencia de delincuentes que literalmente se han apoderado de la zona.

(Cheme).- ¿Dónde están las autoridades?, ¿Dónde está la Policía?, son las preguntas que se hacen las pocas personas con discapacidad que viven en esta Ciudadela, que a decir de los propios moradores se ha convertido en “tierra de nadie” producto de la presencia de delincuentes que literalmente se han apoderado de la zona.

Hace 7 años el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI), gracias a la gestión del ex alcalde Manuel Aguirre, se consiguió el terreno donde se construyeron 17 casas ubicadas en las calles Antonio Ante y Callejón sin nombre, las mismas que fueron adjudicadas a las personas con discapacidad para vivan con dignidad y con todos los servicios básicos que demanda un buen vivir.

Lamentablemente el sueño de la casa propia para los discapacitados, se convirtió en una pesadilla, pues muchos en horas de la mañana salían a trabajar para ganar el sustento diario, pero al regresar, ya encontraban las puertas de sus domicilios violentadas y con parte de sus enseres robados.

“Aquí prácticamente es una zona roja, antes todo era tranquilo, ahora todo se ha dañado y es horrible vivir aquí. Aquí no quiere entrar un taxi, una mototaxi, el panadero, el lechero y todo aquel que quiera vender algo, lo piensa dos veces y no entra porque tiene temor de ser asaltado” afirma un morador de la zona quien no revela su identidad por temor a represalias.

Correo recorrió el lugar y constató que las 17 viviendas, con todos sus ambientes se ubican en una manzana, 15 ya han sido canibalizadas, y los delincuentes se han llevado las puertas, ventanas, las láminas de zinc, las tazas de los baños y todo objeto de valor. Es por ello que los que aún viven en el lugar en cuestión exigen una reubicación porque su vida corre peligro y no cuentan con las garantías suficientes para la protección de su propiedad.

En nuestro recorrido nos encontramos con Jimmy Pizarro Coronel, una persona con discapacidad quien vive solo con su padre, y asegura que no puede salir ni a la puerta de su domicilio por temor a ser asaltado. Su padre cuando sale a realizar compras o gestiones en el centro de la ciudad, tiene que dejar con candado las puertas y regresar pronto para evitar cualquier situación anómala.

“Hay personas que han fallecido por la impresión de ver sus casas violentadas. La zona está plagada de gente de mal vivir, fumones que vienen de otros lugares y donde la policía y la gobernadora deben tomar cartas en el asunto para desterrar a estas personas, que se han apoderado del lugar. Ahora sino pueden acabar con los delincuentes, que nos reubiquen” asegura nuestro entrevistado incognito.