SALUD

El efecto de la navidad en tu piel


Junto con las fiestas de la Navidad, fin de año y los repetidos afterworks tradicionales en diciembre, llegan los banquetes de comida, alguno que otro tentempié por cortesía del amigo secreto, reiterados brindis; que no sólo dejan una indeseada resaca acompañándote en lo que queda del día, sino también una retahíla de efectos sobre tu piel que te sorprenderán.

Junto con las fiestas de la Navidad, fin de año y los repetidos afterworks tradicionales en diciembre, llegan los banquetes de comida, alguno que otro tentempié por cortesía del amigo secreto, reiterados brindis; que no sólo dejan una indeseada resaca acompañándote en lo que queda del día, sino también una retahíla de efectos sobre tu piel que te sorprenderán.

¿Alguna vez has pensado

que lo que ingieres

pueden afectar la piel?

Comer diariamente alimentos procesados y alcohol van a afectar la apariencia y tono de la piel.

No se trata de evitarlos a toda costa. En excederse está lo dañino.

Ese tono amarillento y pálido que notas en tu piel luego de un fin de semana bohemio, y que atribuyes al simple trasnocho, tiene una causa concreta: Las bebidas destiladas como el ron, vodka o whisky reducen los niveles de oxígeno de tu sangre, por lo tanto se merma la producción de colágeno en el interior de tu piel, lo cual se evidencia como pérdida de brillo, elasticidad y firmeza.

Ingerir abundante alcohol provoca el envejecimiento prematuro de la piel, conlleva al adelgazamiento de la misma y al aumento de la red de vasos sanguíneos en el rostro, sobre todo en las mejillas, ocasionando flushing o enrojecimiento facial. A veces, incluso, provoca la aparición de lesiones a nivel cutáneo de tipo vascular como las telangiectasias o arañas vasculares.

¡Es peor aún en las pieles maduras! Pues en el metabolismo del alcohol se requiere abundante agua, lo que provoca deshidratación intensa de la piel, y con ella se intensifican las arrugas preexistentes.

En cuanto a la comida, los carbohidratos refinados son alimentos ricos en azúcar y harina blanca

, como el pan de pascua. Éstos aumentan la producción de andrógenos, hormonas masculinas que estimulan la actividad de las glándulas sebáceas y por lo tanto la producción de sebo; el cual obstruye los poros y conduce al acné.

Tampoco debemos excedernos en los piqueos salados; como las papas fritas y galletas de sal, pues tienen demasiado sodio. El exceso de sal atrae la humedad hacia afuera de las células, provocando disminución de la hidratación en la piel.

Y finalmente las afamadas bebidas gaseosas que contienen edulcorantes artificiales como el aspartame que puede aumentar tu ansiedad por los dulces y comida chatarra, e introducirte el un círculo vicioso difícil de escapar.

Por lo tanto, recuerda que los daños mencionados son irreversibles, que el tiempo continúa avanzando y que verte bien depende de tí.