OPINION

EDITORIAL: Ahora, tras los petrodólares chinos


El proceso penal seguido contra el vicepresidente de la República, Jorge Glas Espinel y al menos una docena más de exfuncionarios y personas afines al segundo mandatario, entre ellos su tío, Ricardo Rivera, generó una serie de dudas al principio.

El proceso penal seguido contra el vicepresidente de la República, Jorge Glas Espinel y al menos una docena más de exfuncionarios y personas afines al segundo mandatario, entre ellos su tío, Ricardo Rivera, generó una serie de dudas al principio, que pasaban desde la tipificación del delito, tomando en cuenta que la pena es mínima con relación al perjuicio causado al Estado, hasta incluso dudar de la real independencia de la función judicial.

Conforme ha avanzado el tiempo, si bien es cierto persiste esa sensación de que se pudo haber logrado seguir otros juicios por otros delitos con penas mayores, también es cierto de que se ha dado un paso importante, sin precedentes en el país.

Claro, resta por conocer el veredicto del juez, pero mientras tanto, al menos la Fiscalía hizo su parte.

Ahora bien, es necesario refrendar esa política de transparencia impulsada desde el seno del gobierno central de Lenín Moreno Garcés, para el efecto, es momento de ir tras el rastro de los petrodólares generados de los contratos por concepto de venta de crudo a China.

Hay muchas sospechas en ese lado y esperamos que pronto las autoridades investiguen a fin de determinar cuál fue la ruta de ese dinero y a cuánto ascendería el perjuicio del Estado, para luego sí, establecer responsabilidades.