OPINION

Conciencia y solidaridad para eliminar las barreras arquitectónicas en las edificaciones


Arq. Edgar Rolando Silva Valverde

Hoy es un buen momento para reflexionar sobre la eliminacion y suprimir barreras arquitectónicas adecuando el entorno edificado, de forma que nada dificulte o impida el normal desenvolvimiento y la autonomía de las Personas para el uso de los bienes y servicios.

Las barreras arquitectónicas son cualquier impedimento u obstáculo físico que impida o dificulte el acceso, la libertad física o el movimiento hacia un edificio, local o lugar, a las personas, especialmente con discapacidad, física o auditiva, movilidad reducida, personas mayores, ancianos, tercera edad, minusválidos, discapacitados temporales, Enfermos, mujeres embarazadas y personas que vivan, trabajen o entren a ellos.

Es preocupante la existencia de estas barreras en las edificaciones que se han construido en nuestra ciudad; por la mala planificación, normativas desactualizadas, las prisas o simplemente por falta de empatía con las personas que presentan algún tipo de discapacidad física. Para mejorar la accesibilidad y facilitar a las personas con minusvalías al acceso a dichos inmuebles, se necesita urgente elaborar una ordenanza donde se exija a todos las edificaciones especialmente los residenciales y oficinas, que no cuenten con ascensores; incorporen obligatoriamente accesos preparados para personas con discapacidad. Para eliminarlas, se deben realizar obras que faciliten el acceso tales como: instalación de rampas para superar pequeños desniveles, con inclinaciones del 12%. La más habitual en los portales; colocar sillas salva escaleras en escaleras, ya sean de uno o varios tramos o en escaleras de caracol con ancho mínimo de 1,20 metros y acoplemos lugares idóneos para ascensores. Como ejemplo palpable tenemos el edificio de la Muy Ilustre Municipio de Machala, ingresando por la Avenida 25 de Junio, no cuenta con las accesibilidades que faciliten el acceso a las personas con minusvalías, es prioridad hacerlo, practiquemos con el ejemplo e incentivemos al resto para hacerlo Sr. Alcalde, existen los espacios adecuados para acoplar un ascensor o una silla salva escaleras.

Eliminar las barreras arquitectónicas supondrá un esfuerzo económico a los propietarios que en sus edificaciones sufran este vicio. Claro, con esta normativa va a afectar a la mayor parte de estos inmuebles y, no solo exige facilitar a las personas con minusvalías, sino que su finalidad es ayudar a toda persona con problemas de movilidad, incluyendo a usuarios con sillas de ruedas, a ancianos que les cuesta subir peldaños, a mujeres embarazadas, gente con muletas y bastón, gente con problemas de sobrepeso, gente que sube carritos con bebes, al acceso a sus viviendas, edificios de oficinas, departamentos, etc., sino a todas las zonas antes mencionadas. Imagínense lo difícil que es subirse a un tranvía, subir una escalera o incluso dar un paseo por su barrio o simplemente salir para cumplir con sus obligaciones diarias; para poder hacerlo, requiere del apoyo de varias personas porque está postrado en una silla de ruedas y el edificio en el que vive o asiste a cumplir con una de sus obligaciones no es accesible, cuando no gozas de tus capacidades. Este es un reto diario que viven miles de machaleños y están condenados a vivir presos en sus casas. No están en una cárcel, pero carecen de libertad; ante la negativa de a hacer obras de accesibilidad en el edificio, lugares o locales; todavía estamos lejos de llegar a ser una ciudad con igualdad de oportunidades en materia de accesibilidad.

En la accesibilidad, la responsabilidad de los arquitectos y los diseñadores en general es fundamental ya que si los entornos diseñados no pueden ser utilizados por todas las personas, independientemente de sus habilidades, no estaríamos aportando calidad en la prestación de nuestros servicios ya que estaríamos ocasionando perjuicio a la población que depende de la accesibilidad y ocasionándole también desventajas de comodidad a la restante; pero también, los ciudadanos deben aportar, para que juntos conseguir ciudades más amigables, vivibles por todas las personas y que sean seguras. Señores proyectistas, constructores, etc.., seamos PROFESIONALES y construyamos cosas ÚTILES que realmente faciliten la vida a los usuarios de los edificios y áreas públicas. No cuesta nada y nos lo agradecerán eternamente.