SUCESOS

Asaltante habría usado celular de su víctima tras robarle en Urdesa Norte


El balcón por el que habría ingresado el asaltante al departamento de la mujer de 73 años.

El sonido de la caída de un librero alarmó a Glenda (nombre protegido), quien descansaba la madrugada de este lunes junto a su bisnieto, de 11 meses de edad, en su departamento de la ciudadela Urdesa Norte. “¡Ladrón! ¡Ladrón!”, gritó la mujer de 73 años de edad.

Eran las 02:00 cuando se escuchó el estruendo. La adulta mayor contó que un sujeto de unos 20 años de edad, de estatura baja y de contextura delgada, ingresó a su domicilio. La peor parte de esta experiencia la dejó con una crisis de nervios hasta la tarde.

El hombre registró la sala, otras áreas del inmueble y el cuarto de la mujer. Ella relató que se asustó cuando el individuo entró en la habitación y le dijo: “Estoy herido”. Al escuchar esto, lo primero que hizo fue tomar a su bisnieto y pedir auxilio. De inmediato, el delincuente salió del cuarto, pero alcanzó a llevarse el celular de la víctima. El sujeto corrió y saltó por el balcón, mientras uno de los perros de la familia ladraba desesperadamente.

Martha (nombre protegido), madre del bebé y nieta de Glenda, tenía poco tiempo de haber regresado de una reunión con su esposo. Escuchó los gritos de la adulta mayor y fue en su ayuda. La mujer de 29 años indicó que halló a su abuela temblando.

“Mi abuelita está nerviosa. Es que se le entraron a su cuarto. Lamentablemente hay que vivir bajo llave, bajo candado. Mi abuela tiene cadena y para que no se puedan abrir las ventanas pone palos. Vamos a reforzar las seguridades”, contó Martha a EL UNIVERSO.

Las nueve personas que viven en este edificio no pudieron reconciliar el sueño, como si hubiesen experimentado una pesadilla colectiva. El resto de la madrugada estuvieron limpiando los destrozos. El librero quedó inservible.

Habría usado el Whatsapp

En medio de este trajín, Martha revisó un grupo familiar de WhatsApp y se dio cuenta de que había un contacto que tenía el escudo de un equipo de la ciudad como foto de perfil. Al indagar confirmó que era el número de su abuela. Llamó a la operadora celular para reportar como robado el teléfono móvil.

Más de tres veces se han metido a robar a este edificio y a sus padres les han robado dos carros, pero en estos últimos meses la inseguridad ha aumentado, aseguró Martha, quien prefirió no denunciar el hecho.