OPINION

EDITORIAL: Cero vacantes en el sector público


El ministro de Trabajo, Raúl Ledesma, anunció que las vacantes que existan en las instituciones del sector público serán eliminadas mediante acuerdos ministeriales, con el objetivo de establecer normas de optimización y austeridad del gasto público, asegurando que no habrá nuevas contrataciones.

El ministro de Trabajo, Raúl Ledesma, anunció que las vacantes que existan en las instituciones del sector público serán eliminadas mediante acuerdos ministeriales, con el objetivo de establecer normas de optimización y austeridad del gasto público, asegurando que no habrá nuevas contrataciones.

A más de esto, ya se está aplicando el reajuste del 10 % del sueldo unificado a los funcionarios del grado 2 del jerárquico superior conformado por un grupo de 7.242 personas. Se hará, además, una racionalización del pago de horas extraordinarias y suplementarias, que podrá ser de hasta 30 horas al mes, y con justificación.

Habrá más control en los viajes al exterior y se buscará disminuir las movilizaciones internas de las autoridades dando preferencia al uso de las videoconferencias.

Se elimina la compra de pasajes aéreos premier, pero se los mantiene para miembros del gabinete y personal autorizado por la Secretaría General de la Presidencia. Se deben seleccionar las cotizaciones de pasajes de menor valor, dice la norma.

Según el Ejecutivo, con estas medidas se espera ahorrar entre veinte y treinta millones de dólares, una cantidad ínfima, tomando en cuenta la deuda pública que mantiene el país, que a febrero de 2017 era de más de 39 mil millones de dólares.

Aplaudimos esta acción del presidente Lenin Moreno para hacer frente a la crisis económica y el excesivo gasto público; sin embargo, también es necesario que se realice una exhaustiva intervención en todos los organismos públicos nacionales, provinciales y locales, principalmente para detectar a aquellos malos funcionarios que sólo se dedican a calentar el puesto y sus tareas no son para nada relevantes para la institución a la que sirve. De igual manera, es fundamental que desaparezca la elección a dedo y se designe a personas realmente idóneas para ocupar los cargos; pues, de esta forma se podrá optimizar el correcto funcionamiento estatal y se limitará el gasto público en todos los niveles del Estado.