La hepatitis “B”

La hepatitis B es una enfermedad infecciosa causada por un virus y es muy contagiosa, y en cierta circunstancia puede llegar a ser mortal.
El órgano más gravemente afectado es el hígado, pero hay manifestaciones en el organismo, con un gran compromiso del estado general.
Transmisión
- De una madre portadora de hepatitis B a su bebé al momento de nacer.
- De un paciente enfermo a su contacto sano por medio de los fluidos corporales, como son: saliva, sudor, lagrimas, orina, heces.
- A través de las relaciones sexuales con una persona infectada.
- Al recibir sangre o productos derivados de sangre contaminados por el virus o por uso de drogas endovenosas o pinchazos accidentales o heridas con agujas, cuchillos, agujas utilizadas para tatuajes y otros elementos infectados.
Una persona puede diseminar la hepatitis B, aun sin saber que es portador del virus.

HIGADO NORMAL
El virus de la hepatitis B comparte vías y formas de transmisión comunes como el virus del Sida, pero el riesgo de contagio es 100 veces mayor para el virus de la hepatitis B.

PACIENTE CIRROTICO
Los riesgos de una infección de hepatitis B.

HIGADO CIRROTICO
El riesgo inmediato de la infección de hepatitis B es la aparición de hepatitis fulminante, que por lo general es mortal.

HIGADO CIRROTICO
El principal riesgo de la infección de hepatitis B es el de convertirse en portador crónico del virus.
Muchos años después la infección crónica de hepatitis B conduce en 25% de los casos a una enfermedad progresiva del hígado, tal como CIRROSIS Y CANCER DE HIGADO.
Síntomas de la hepatitis B
Muchos casos no presentan signos clínicos de la enfermedad, y el individuo puede estar infectado y no estar conciente de su potencial infeccioso.
Los primeros síntomas que se observan con mayor frecuencia son: cansancio, debilidad, pérdida del apetito, dolor de cabeza, dolor abdominal y fiebre leve.
Después de unos días el 50% de las personas infectadas desarrollan ictericia, que se caracteriza por una coloración amarillenta en la parte blanca de los ojos y de la piel.
Después de una infección aguda de la hepatitis B el paciente puede recuperarse, o la enfermedad puede degenerarse en una hepatitis crónica.
Un portador de la hepatitis B es una persona infectada por el virus de la hepatitis B por más de 6 meses.
Distribución mundial del virus de la hepatitis B
Aproximadamente 2000 millones de personas en el mundo están infectadas pro el virus de las hepatitis B.
Más de 350 millones son portadores crónicos del virus y presentan un alto riesgo de muerte por cirrosis de hígado o cáncer de hígado.
Estos portadores también constituyen la fuente de transmisión del virus para la población humana.
¿Por qué los niños deben ser inmunizados con la vacuna contra la hepatitis B?
Un niño nacido de una madre portadora del virus de la hepatitis B corre particularmente en convertirse en portador crónico.
Durante la infancia o la niñez, el virus de hepatitis B se transmite principalmente a través de las madres contaminadas o de niños infectados por contacto físico cercano.
Cuando más temprano se contrae la infección, mayor es la probabilidad de convertirse en portador crónico, por lo tanto, también aumenta el riesgo de desarrollo de complicaciones graves a largo plazo, tales como CIRROSIS Y CANCER DE HIGADO.
Se recomienda entonces iniciar la inmunización al nacer.















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