Construcción camina a la paralización

(AChC) .- “La construcción vive la recesación en la demanda”, opina el encuestador Henry Vega, en torno al encarecimiento paulatino de los materiales pétreos y el acero y que conllevaría a una preocupante paralización de la mano de obra en la provincia El Oro.
Recesación
El técnico explica que “recesación” que significa que las personas no tienen dinero para construir sus viviendas en particular, ahora se detienen ya que la inflación que experimenta el país, afecta al consumo de los hogares urbanos.
De acuerdo a los registros del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del Ecuador, el índice de precios de materiales, equipos y maquinarias de la construcción IPCO (Índice de Precios al Consumidor) al 31 de agosto del 2008 alcanza los 229.54 puntos, con lo que la variación porcentual en lo que va el año llegó al 18.96%; en comparación al mes de julio del 2008 el IPCO fue de 118.85 puntos.
Hay que recordar que el INEC en la investigación que realiza en 14 provincias, incluyendo la provincia El Oro, a productores e importadores de aproximadamente 6 mil artículos que utiliza el sector de la construcción, deja como resultado que los índices de precios de los materiales, equipos y maquinarias de la construcción se aplican en el reajuste de precios para compensar los incrementos de los costos de construcción, “impidiendo así, que la obra pública se paralice en el país”, indica el tríptico mensual de índice y variaciones.
Reacción
Ayer en la ciudad de Machala, por ejemplo la varilla de hierro de 12 metros por 12 pulgadas de espesor llegó a costar hasta 17 dólares una sola varilla; el saco de cemento a 6,45 dólares.
Angel Tapia, albañil que está contratado para levantar una villa en el barrio Rayito de Luz, manifestó que “la construcción está paralizada porque la gente no logra reunir lo suficiente para construir columnas, losas, pisos, paredes.
Todos los materiales estan caros y lo peor es que los precios no se mantienen sino que de un día a otro los precios de los materiales sube y nunca bajan”, indicó.
Los profesionales de la construcción de su parte, no solo que enfrentan al monstruo de la elevación de precios de los materiales, sino que también las oportunidades de trabajar disminuyen, aseguró William Armijos, quien aseguró que lleva 4 meses y no consigue un contrato de trabajo, ni en el sector privado ni el público.
“No sabemos que hacer; para sustentar las necesidades de nuestros hogares, en el caso mío, mi esposa y yo hemos abierto un negocio de venta de ropa”,
insistió el ingeniero Armijos.




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