Paraguayos consideran que su país mejorará

El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo derrotó en las urnas al partido más antiguo en el ejercicio del poder en Sudamérica, recibió una histórica dispensa del Papa y será protagonista de una inédita alternancia pacífica en su país.
Asunción.- El 76 por ciento de los paraguayos considera que su país mejorará con el Gobierno del ex obispo Fernando Lugo, quien será investido hoy, según una encuesta publicada hoy por el diario Abc Color, de Asunción.
El sondeo, encargado por ese matutino a la consultora First Análisis y Estudios, señala además que el 11,3 por ciento de los encuestados consideró que Paraguay “se mantendrá igual”, el 1,8 por ciento respondió que “se mantendrá mal”, mientras que el 1,7 por ciento opinó que “empeorará”.
El 9,2 por ciento ocupa la franja de los que “no saben, no responden”, indica la encuesta, realizada del 14 al 22 de julio pasados entre 1.000 muestras y con un margen de confianza del 95,5 por ciento.
El estudio detalla además que el 59 por ciento de los paraguayos cree que los primeros resultados de la gestión de Lugo, quien sucederá en el cargo a Nicanor Duarte, se verán en el primer o en el segundo año de su administración, el 24,3 por ciento considera que a final de 2008 y el 12,3 por ciento señala un plazo de dos a cinco años.
Por otra parte, el 88 por ciento de los consultados contestó que los ingresos del país “mejorarán”, el 5,9 por ciento que “no va a mejorar” y el 5,8 por ciento se abstuvo o no supo responder sobre el tema.
Lugo, quien la semana pasada fue reducido al estado laical por el Papa Benedicto XVI, ganó las elecciones del 20 de abril pasado al frente de una coalición con un amplio espectro ideológico y puso fin así a una hegemonía de 61 años del Partido Colorado en el poder.
Rompió récords
Derrotó en las urnas al partido más antiguo en el ejercicio del poder en Sudamérica, recibió una histórica dispensa del Papa y será protagonista de una inédita alternancia pacífica en su país.
Con sólo tres años de experiencia en la política, Fernando Lugo batirá todos esos récords cuando asuma la presidencia paraguaya, en medio de una fiesta popular y una expectativa que se extendió a todo el continente.
La llegada de Lugo al sillón del palacio de los López, sede del Gobierno, comenzó a gestarse cuando el entonces obispo católico abandonó su diócesis tras declararse impotente para dar respuesta a las necesidades de una población cada vez más pobre y desplazada.
Meses después, su nombre sonaba como postulante al cargo luego de que miles lo aclamaran durante una marcha de protesta contra el mandatario saliente, que marcó el inicio de una carrera meteórica hacia la presidencia.
El paso siguiente fue renunciar a su condición de obispo, una decisión que irritó al Vaticano que lo suspendió en funciones por tiempo indeterminado y le pidió recapacitar.
Pero el sancionado sacerdote de 57 años siguió adelante con sus planes, transformándose en el líder de una coalición variopinta de partidos y movimientos sociales, que mezcló a liberales, socialistas, organizaciones campesinas, sindicales y estudiantiles.
El 20 de abril, Lugo se convirtió en el presidente electo que quebró la hegemonía de más de seis décadas ininterrumpidas en el poder del conservador Partido Colorado, tras ganar las elecciones con cerca de un 40 por ciento de los votos.




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