El eje diabólico (I)

Eddie Rodríguez B.

Uno de los problemas básicos de la sociedad ecuatoriana, es el desconocimiento de la Constitución política, así como del Derecho Internacional. Vale la pena recordar parte del art. 4 de nuestra Carta Política, para comprender a cabalidad la decisión presidencial, de no reanudar las relaciones diplomáticas con la vecina república de Colombia. “

Art. 4.- El Ecuador en sus relaciones con la comunidad internacional:

1) Proclamará la paz, la cooperación como sistema de convivencia y la igualdad jurídica de los estados.

2) Condena el uso la amenaza de la fuerza como medio de solución de los conflictos y desconoce el despojo bélico como fuente de derecho.

3) Declara que el Derecho Internacional es norma de conducta de los estados en sus relaciones recíprocas y promueve la solución de las controversias por métodos jurídicos y pacíficos”.

De tal suerte, que si el presidente Correa, olvidaba todo lo prescrito en la Constitución política, no solo que violaba el art. 4, sino los principios básicos del Derecho Internacional. Ahora bien, los fundamentos legales del Art 4, se basan en el Capítulo I, de la Carta de las Naciones Unidas, de la cual es signatario nuestro país, que se refiere a “Propósitos y Principios”.

Art. 1.- Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin; tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz, y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”.

De tal suerte, que el Presidente Constitucional afianza la conducción de la política Internacional en la Constitución política como en la Carta de das y el derecho internacional. Pero la oposición política, los diplomáticos de derecha y la infiltración de la CIA, en la Cancillería y los medios de comunicación social, se encuentran “vendiendo la idea negativa”, que nuestro país, apoya a los guerrilleros de las FARC.

Todo este montaje se planificó entre Washington y Bogotá, para justificar la agresión armada del ejército colombiano a territorio ecuatoriano.

Es innegable, que los colombianos no actuaron solos ya que un ataque aéreo de precisión, sólo pudo ser apoyado por satélites, radares y armamento sofisticado, que solo poseen las FF.AA. norteamericanas, que asesoran al ejército colombiano, y cuentan con la cobertura de los aviones AWAC estacionados en la Base de Manta.

Las tropas norteamericanas, de manera similar a las que actuaron en Vietnam, primero actúan como “asesores” y posteriormente de manera directa.

Eso lo vienen haciendo, desde hace 9 años en Colombia, que se ha convertido en colonia de EE.UU. Este eje diabólico, entre Washington-Bogotá, ha provocado más de 700.000 víctimas en Colombia y el éxodo de 500.000 de ellos a nuestro territorio.


Deja un Comentario

XHTML: Puedes usar: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>