Situación no varía en internos de cárcel

(JR).- La situación no varía desde hace tiempo atrás, más de una año que se mantiene el estándar de aproximadamente del 60 por ciento de internos con sentencia y otro 40 que se mantiene en los procesos correspondientes lo que ha provocado un hacinamiento crítico e insostenible que obliga a establecer políticas que determinen con exactitud cuál es la realidad y características de la población carcelaria y luego de ello buscar soluciones concretas a fin de mejorar a corto, mediano y largo plazo este grave problema para la justicia y el convivir racional del pueblo.
Se ha manifestado por parte del actual Presidente de la República que se espera llegar al año de la independencia del Ecuador con presos sin sentencia.
Ante esto muchos entendidos pretenden conceptuar esa figura y los procesos que tienen que seguirse en las personas que ingresan detenidas, mencionándose que no sería factible, porque el día que se cumpla 200 años de independencia estarán entrando nuevos detenidos al sistema penitenciario, además, sostienen que esa gente iniciará un nuevo proceso que luego del juzgamiento correspondiente determinará si lo sentencian o no.
Asimismo, piensan que esa utopía que tiene el Presidente de la República sería para casos específicos, es decir para la gente que tiene que pasar un año, menos de un año en procesos dilatados y que no se los concreta con el juzgamiento correspondiente.
Piensan que hay que reformular el sistema procesal penal como una contribución a la comunidad, mencionan que hay un abuso de la prisión preventiva, porque no hay explicación que en un año ingresan mil trescientos presos a la cárcel de Machala y se van alrededor de 1.200, en ese mismo tiempo, es decir que encuentran culpables a cien presos, “ese desgaste de recursos en el año de 1.200 presos, tiene una explicación lógica ¡los encontraron inocentes!, o no encontraron las pruebas suficientes para mantenerlos detenidos, pero han pasado encerrados. 4, 5 u ocho meses para luego declararlos inocentes, eso es la única forma de contribuir al hacinamiento”, explicó un ciudadano que pidió reserva de sus nombres.
Asimismo, se habló que cuando se tome detenido a un ciudadano se tenga las evidencias y las pruebas correspondientes para que pueda ser debidamente juzgado.
Todo ello y algunos factores más permitirá reestructurar las cárceles transformándolas en verdaderas escuelas de rehabilitación a favor de quien está siendo castigado por haber cometido un delito pero que por lo mismo necesita un lugar donde se imparta enseñanza de oficios, trabajos manuales, se practique el deporte o cualquier tipo de actividad útil que impida el ocio y el perfeccionamiento para delinquir nuevamente.
Es decir, se debe contar con alimentación, trabajo, educación y salud para así vencer esa crisis estructural que se vive en los mal llamados Centros de Rehabilitación Social que son exactamente lo contrario a su denominación.
Si bien es cierto que en Machala no existe un problema alarmante con relación a otros lugares, no podemos dejar de tomar en cuenta que hay algo más de 450 detenidos en la cárcel que fuera construida hace ya 50 años para albergar a 150 personas; esa sobre población puede algún momento colapsar con consecuencias impredecibles
Es notorio también observar que falta un mayor control para evitar se venda y consuma drogas en el interior del indicado centro.
Lo dicho es algo de lo grave del sistema carcelario actual.















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