La mugre saludable
![]() |
|
¿Rechazas la suciedad por evitar infecciones? No limites el juego
de tus hijos. Déjalos saltar en los charcos y remover la tierra.Jugar es fundamental para el desarrollo de tus hijos y ensuciarse no tiene importancia. Algunos estudios comprueban que los niños cuanto más sucios, más sanos y felices. |
No limites el juego de
tus hijos por temor a que
se ensucien, no sólo deben
jugar con carritos o
muñecas y ver televisión,
sino también correr, patinar,
jugar futbol o a las escondidas,
saltar en los
charcos, caminar por el lodo,
jugar con la arena, remover
la tierra, buscar insectos,
subirse a un árbol
o resbalarse en el pasto.
Los seres humanos rechazamos
la suciedad porque
la falta de higiene es
sinónimo de enfermedades
y así se lo transmitimos
a los niños.
“Pero no
toda la suciedad es negativa,
incluso la necesitamos”, asegura el psicólogo
John Richer, Director del
Departamento de Psicología
y Pediatría del Hospital
John Radcliffe de Oxford,
Inglaterra.
Niño sucio = niño sano
Para conocer las cosas,
el niño necesita tocarlas y
eso lo hace aproximarse al
mundo, un lugar donde
hay tierra, lodo y agua sucia.
Según los especialistas,
los juegos que están
peleados con la higiene
fortalecen el sistema inmune
de los niños.
Los niños
crecen rodeados de
microorganismos que causan
enfermedades, pero
que también les ayudan a
que sus defensas se desarrollen
de modo saludable.
Se ha comprobado que
los niños que desde temprana
edad se relacionan
con la suciedad, desarrollan
más defensas ante las
alergias y otras enfermedades.
El sistema inmune
ataca a los agentes que causan
infecciones y reacciones
alérgicas, y al ensuciarse
con tierra del suelo y
estar expuesto a sus microbios,
el sistema inmune
del niño conoce a los microorganismos
sin desarrollar
hipersensibilidad.
Déjalos jugar
“a lo bestia”
Jugar es fundamental
para el desarrollo de tus
hijos y ensuciarse no tiene
importancia.
Algunos estudios
comprueban que los
niños cuanto más sucios,
más sanos y felices.
Para beneficiar su desarrollo
físico y mental es
necesario que se ensucien
durante el juego, el ejercicio,
las tareas escolares y
otras actividades.
Según
los psicólogos infantiles,
un niño que no juega no es
un niño sano, y evitar que
tus niños entren en contacto
con la naturaleza, va
en contra de sus necesidades
innatas.
El niño que
tiene prohibido ensuciarse
al explorar el mundo, está
tan preocupado de no
mancharse que no aprende
a jugar y pierde el beneficio
de la actividad.
De la cuna al mundo
El tacto le permite a un
recién nacido reconocer a
su madre y mejorar su
inmunidad, porque recibe
las bacterias de ella y en
su leche los anticuerpos
que necesita para defenderse.
Entre los tres y los
cinco meses, el bebé se
lleva las manos y los pies a
la boca para reconocer su
cuerpo, y después lo hace
con los objetos y juguetes.
Más tarde comienza a
gatear en el suelo, que
puede estar sucio pero le
brinda las condiciones
necesarias para que reconozca
sus capacidades
motrices.
El bebé también
necesita meter sus manos
en el plato de comida y ensuciarse,
lo cual es necesario
para desarrollar su
apetito.
Para explorar el
mundo que lo rodea, encontrar
el orden y consolidar
su identidad, los niños
necesitan vivir el caos, y
en ese proceso no suelen
quedar muy limpios.
Ensuciarse
es la única forma de
que los niños aprendan,
exploren, se concentren,
adquieran flexibilidad, sociabilicen
y se integren.
El juego es la actividad
principal en la infancia de
todo ser humano y a través
de él el niño madura,
aprende, vive riesgos,
crea y transforma su realidad.
Cada vez que el niño
tiene contacto con el
medio ambiente, tiene
sensaciones que le ayudan
a desarrollar su intelecto,
agudizar sus reflejos, mejorar
su aprendizaje y favorecer
la interacción con
los demás.

















Deja un Comentario