Los idiomas y los niños
Nancy Araceli Calle
¿Es correcto que nuestros hijos aprendan idiomas extranjeros
desde sus edades más tiernas?
¿Compensan los beneficios
futuros el esfuerzo presente?
Pocos ponen en discusión la ventaja que tiene en el
hecho de dominar, varios idiomas.
Ventajas de todo tipo,
desde las estrictamente profesionales, hasta las de tipo
personal.
Las ofertas no se hacen esperar desde los centros de educación
donde la enseñanza bilingüe es una alternativa la tienen
enraizada y es considerado como un hecho completamente
normal que una persona domine a la perfección otro idioma
así como el propio.
Los tiempos en que la enseñanza de
idiomas consistía en horas eternas dedicadas al estudio de la
gramática y penosas traducciones, por suerte, ha terminado.
Hoy se presentan ante el estudiante otras alternativas que permiten
alcanzar resultados más positivos e inmediatos. La elección
dependerá de los medios que se disponga, las aspiraciones
que tengamos, así como del lugar donde se viva.
¿Qué idioma se debe estudiar?
Según la opinión de la mayoría
de los educadores, la dificultad que puede presentar el
estudio de un idioma determinado, depende básicamente de
la persona que lo estudia.
Por lo general, los más sencillos son
los que tienen un alfabeto semejante al nuestro. Por eso para
un hispanoamericano, aprender el italiano o el portugués
resulta relativamente cómodo.
En el polo opuesto se encuentran
los idiomas asiáticos.
Y precisamente el hecho de que
sea un poco difícil hace que pocas personas dediquen el tiempo
y el esfuerzo necesario para dominarlos.
A medida que los
contactos de negocios, turismo, artísticos etc., son más frecuentes
las personas se verán en la necesidad de interesarse
por los idiomas aparentemente más complicados.
A los padres más interesados en estos asuntos les preocupa
determinar cuándo resulta más apropiado que sus hijos
comiencen a estudiar idiomas
. La respuesta es simple:
¡Cuánto antes, mejor!
Una prueba de ello la tenemos en lo que
sucede en la mayoría de las familias donde los adultos pasan
muchas dificultades para aprender el idioma los niños o asimilan
con una facilidad asombrosa.
Esta comprobado en infinidad
de encuestas realizadas que los pequeños aprenden los
idiomas sin grandes esfuerzos antes de los 12 años; a partir
de esa edad los cambios químicos que normalmente se producen
en el cerebro, hacen que al niño le resulte tan difícil
aprender un idioma…como a usted.
No olvidemos, tampoco,
que para un niño-a todo lo nuevo resulta motivante, estimulante…
hasta un idioma para que no se confunda.
Por eso se dedica
a su aprendizaje con mayor empeño. Es importante que
nuestros hijos aprendan otros idiomas, pues las ventajas que
esto reportaría para su vida futura son muchas, en todos los
sentidos. Y es ahora, en estos primeros años, cuando pueden
llegar a esa meta.
















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